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Mon Laferte conquistó el Palacio de los Deportes con su gira Autopoética Tour el pasado jueves 21 de marzo del 2024.

El concierto ofrecido por Mon Laferte ayer (21/03/2024) se destacó como uno de los eventos más espectaculares que he presenciado en mi vida. Sin lugar a dudas, lo colocaría entre los tres mejores conciertos a los que he asistido.

Desde que Mon Laferte lanzó su álbum Autopoética el pasado 9 de noviembre de 2023, lo consideré mi álbum favorito de ese año. Aunque ya conocía el trabajo de Mon Laferte, principalmente sus canciones más populares de álbumes anteriores como La Trenza, este nuevo álbum revolucionó su arte y le dio una nueva dimensión como artista. Para mí, fue una obra maestra, una joya verdadera con una variedad de géneros y una complejidad multifacética. Esta impresión se reflejó perfectamente en el concierto al que asistimos ayer.

El escenario estaba diseñado en forma de marco, con pantallas en los márgenes. Dentro de este marco, había un escenario más pequeño con una pantalla detrás, creando una imagen reminiscente de una obra de teatro o de Mon Laferte dentro de un cuento. Fuera del marco, se proyectaba una silueta, una figura que se asemejaba a uno de esos muñecos usados para practicar esgrima o vestir. Esta configuración creó un ambiente teatral único que, aunque parecía simple a primera vista, resultó deslumbrante a medida que avanzaba el concierto de la gira Autopoética.

Lo que me complació enormemente del concierto de Mon Laferte fue que ella dedicó todo su espectáculo a presentar su álbum “Autopoética”. Conté cuidadosamente y puedo afirmar que interpretó casi cada una de las canciones de este álbum, lo cual me pareció admirable y muy acertado. Además, ella logró separar el concierto de una manera muy coherente. Aunque no diría que el álbum está naturalmente dividido en secciones temáticas, Mon Laferte organizó el concierto de tal manera que las primeras canciones del mismo correspondieron a las primeras del álbum “Autopoética”. Luego, ella intercaló canciones de otros álbumes, pero logró que estas encajaran de manera orgánica en la presentación.

Quedé fascinado con el repertorio exacto de canciones, especialmente porque solo había escuchado dos discos de Mon Laferte hasta ese momento. Ahora tengo un gran interés en explorar toda su discografía, ya que esta talentosa artista parece ofrecer un trabajo excepcional en casi todas sus canciones.

Aunque algunas de sus canciones pueden no ser para mí, reconozco que esto es algo muy personal y estoy ansioso por sumergirme más en su música. Si desean escuchar más, incluso encontré una playlist en Spotify del concierto, que estaría encantado de compartir.

Y también algo que me encanta de Autopoética como álbum, y que se reflejó en el concierto, es la versatilidad de géneros. Me fascinó cómo Mon Laferte segmentó el concierto por género, ofreciendo un abanico de experiencias musicales. Esta variedad permitió explorar lo experimental, lo romántico y lo acústico, además de sumergirse en las irresistibles salsas que Mon Laferte supo interpretar de manera magistral.

Tanto ella como su talentoso equipo de músicos en el escenario brindaron una actuación espectacular. También debo destacar el excelente aporte de los bailarines, quienes agregaron un toque muy especial al espectáculo.

Quiero disculparme si sueno un poco sexista, pero considero que la elección de bailarines masculinos, presentados de manera elegante pero también erótica, fue un acierto. Esto refleja una crítica que Mon Laferte ha planteado en su música y en entrevistas, sobre la doble moral que existe en torno a la representación del cuerpo en el arte.

Me gustó mucho que el acompañamiento visual del concierto, además del talento musical, desafiara estas convenciones de género de una manera tan elegante y provocativa. Los bailarines, en particular, realizaron un trabajo espectacular.

Es posible que a primera vista no se percibiera una producción tan deslumbrante en comparación con otros conciertos, pero estoy seguro de que todo el esfuerzo y la creatividad que se invirtieron en la creación del escenario, la coreografía y los momentos más vistosos del espectáculo, superaron con creces las expectativas.

Personalmente, comparo este concierto con uno de los más grandes que he presenciado, el de C. Tangana hace dos años en el Palacio de los Deportes. En mi opinión, tanto el concierto de Mon Laferte como el de C. Tangana destacan por su impresionante producción y su valor artístico. Asistir a estos conciertos es como disfrutar de una obra de teatro en vivo, una experiencia que se vive intensamente y que deja una huella imborrable. Admiro cómo Mon Laferte logra conectar con su público a través de su voz y genera una empatía única.

El concierto me pareció increíble de principio a fin, desde el momento en que llegamos al Palacio de los Deportes. También quiero destacar el esfuerzo y la creatividad de las personas que vendían mercancía pirata, ya que nunca antes había visto una diversidad tan amplia y de tan buen gusto en este tipo de productos. A menudo, la piratería tiende a aprovechar la primera imagen que encuentran, pero esta vez se notaba un verdadero esfuerzo por ofrecer productos de calidad.

En lo personal, sentí que la gente asistía al concierto no solo para liberarse, sino también para experimentar una especie de unión casi religiosa. ¿Alguna vez has escuchado sobre la locura que despiertan las boy bands entre sus seguidores? Pues así es como percibí la reacción del público hacia Mon Laferte. Se notaba el profundo cariño que Mon Laferte tiene por México, y a lo largo del tour, compartió varios videos que destacaban su conexión con el país y su música. Este gesto me pareció hermoso y muy significativo.

Es importante valorar y apoyar a artistas como Mon Laferte, que a menudo enfrentan prejuicios injustificados. Aunque ya cuenten con millones de oyentes en Spotify, todavía existen estereotipos que pueden afectar su recepción. Reconozco que, en su momento, también tuve prejuicios hacia Mon Laferte, y ahora me doy cuenta de que me perdí de descubrir a una artista espectacular por ello.

El “Autopoética” Tour se ha convertido en uno de mis conciertos favoritos de toda la vida. Si tienen la oportunidad de presenciarlo en el futuro, no duden en hacerlo. Y si tienen la suerte de ver a Mon Laferte en vivo, aprovechen cada momento, porque estamos ante una de las más grandes artistas latinas de nuestra época.

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