El Lunario del Auditorio Nacional se llenó de fiesta y baile cuando Los Victorios subieron al escenario y comenzaron con el desmadre.

Una historia que empieza a tomar sentido y que poco a poco se comienza a desprender de aquellos 16 años que traen en su andar, antes de Victorios.

Héctor “Chino” (voz), Saúl (teclado), Ro (bajo), Timo (guitarra), Teté (batería), Juanma (Sax Tenor) e Iztli (Sax alto / Trombón) forman una de las alineaciones más fuertes sobre los escenarios del rock nacional.

El momento justo fueron las 8:50 momento en el que se escuchaban los primeros acordes de Satanas Swing para dar inicio a una de las noches más importantes de la banda.

Los Victorios se entregaron en el escenario y el público a ellos

Sin duda Victorios es una de las bandas más importantes en el circuito skatalítico de México, con 7 años de carrera han logrado mantener a la banda dentro de los grupos representantes del género.

El público que ha seguido la carrera del grupo es fiel y tras la separación del proyecto anterior los que siguen el camino de la banda se han convertido en parte fundamental para los músicos.

Desde el primer acorde de Timo Pacheco y los primeros tamborazos de Teté, el público no tuvo un instante de tranquilidad y siempre entregando su amor por la banda con el  ya típico, ¡¡¡Victorios Ahuevo!!!

Desfilaban rolas como Anestesia, Me voy, Psicótico, Viernes 13, Cupido en la barra,  No te olvidé, El peor momento y muchas más de los discos 1 y 2 que han marcado la historia de Victorios y que se han vuelto consentidas del público que coreaba cada canción.

El vino, Impermeable en la voz de Timo Pacheco y La medicina fueron momentos importantes del show, la gente bailaba, cantaba y varios quebraron en llanto mientras entonaban con fuerza cada una de las canciones.

16 años no se olvidan

La historia de Victorios comienza a tomar su propio camino y el pasado se empieza a perder en un increíble recuerdo que seguramente no dejarán morir pero que deberá permanecer bajo los nuevos éxitos.

De aquellas rolas de antaño pudimos escuchar Sol de media noche, Nasty uncle hippie, La caída y la gloria, La noche estaba puesta, Oh Carol, Bateao Lloré, Mi vida es tango y Mil coyotes marihuanos, que sin duda seguirán en el gusto del público siendo parte de una historia única en el ska nacional.

Una versión interesante de Yo estoy bien y un breve homenaje a Café Tacvba incluyendo un fragmento de la canción Las flores, dieron un respiro a la gente que estaba eufórica, Si tu boquita fuera no podía faltar y subieron a una chica del público para que “le sacara brillo al escenario” según Héctor “Chino”, al bailar con el buen Saúl.

El futuro Victorioso pinta para más

Canciones ausentes, para muchos de los asistentes, de los primeros años de la banda, que ya desde hace un buen tiempo han ido dejando de lado para darle la importancia a la historia Victoriosa y seguir con esta nueva historia.

Familiares, amigos y un gran público, en conjunto con la energía de la banda, hicieron de la noche magia pura que llenó de alegría, risas y lágrimas a la raza.

Esperamos muchos shows en 2019 de la banda y por ahí Héctor “Chino” dijo que pronto el Foro Alicia podrá abrir sus puertas para ellos.

Fotos por: Javier Castillo

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