Molotov se presentó el viernes pasado en el Palacio de los Deportes, y como lo prometió, fue una auténtica fiesta entre los miles de asistentes que acudieron a la celebración de sus 20 primaveras.

Gritamos y bailamos coreando esas canciones que, con el paso del tiempo, se convirtieron en las infaltables en su playlist, así como aquellas que hace bastantes años (más de los que me gustaría admitir) que no escuchábamos en un concierto.

Molotov

El #chingatourmadre fue el pretexto perfecto para escuchar un amplio repertorio de canciones de la banda; disfrutarlos como nunca lo habías hecho, un show exclusivo para fans (o tal vez así debería ser), que es similar a abrir el baúl de los recuerdos musicales a través de los años.

Sí, ya sé lo que me van a decir: “a ellos los podemos ver en cualquier festival o en cualquier escenario gratis”, desde el Zócalo o el Festival de Neza hasta un Auditorio Nacional. Pero con este tour han llevado canciones emblemáticas a cada escenario, reviviendo los años soleados de la banda, con rolas que nos dieron mucho gusto escuchar en vivo.

Molotov

Lo cierto es que este cuarteto de “chiles” (porque no hay palabra más mexicana con múltiples sentidos que los defina mejor), hace lo que les venga en gana, con esa inconfundible esencia entre un me vale madres y un no te quieras pasar de ver… ¡Ya! Lo importante es que han sabido conservar a un público que los ha seguido fielmente por varios años; y otro tanto que se ha ido sumando desde las nuevas generaciones que, si bien, les harán falta algunas clases de historia de México dentro de poco, pueden entender por lo menos dos que tres referencias que Micky, Tito, Randy y el Ayala recitan en cada rola.

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¿Pero por qué tanto desmadre por esta banda? Probablemente se deba al factor social-empático que hace que por un momento recuerdes que eres ¡muy mexicano!, con rolas como La Raza, Gimme Tha Power y Hit Me. Y solo por ese instante te hierve la sangre y hasta puedes llegar a pensar que todas esas personas reunídas para cantar al unísono, podrían derrocar a cualquier mal chiste presidencial (aunque la euforia solo dure lo que el concierto).

Pero ahí no queda, Molotov es más que solo decir la neta, también es echar desmadre con los cuates que se convirtieron en grandes hermanos que crecieron con una banda que fue partícipe de las mejores pedas de su adolescencia, con rolas como Puto, Chinga Tu Madre, Here We Kum, Here Comes the Mayo, Blame Me, entre otras.

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Además, no podían faltar las piedras y escupitajos al aire, con temas como Que no te haga bobo Jacobo, Voto latino, y Frijolero; ésta última fue especialmente dedicada al polémico candidato a la presidencia de E.U. Donald Trump, el cual tuvo una gran ovación de chiflidos y recordatorios a su progenitora.

Entre luces de colores, estrobos e incontenible euforia, transcurrieron 31 canciones que consiguieron dejar satisfechos a sus súbditos, ¿o no? Pues para que no quedara ni una persona inconforme entre el público, la banda valemadrista siguió tocando 4 rolas más, que fueron Molotov Cocktail Party, Changüich a la Chichona, Mátate Teté y, la que obviamente no podía faltar, Puto.

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¿Y tú, cómo te la pasaste en el Palacio de los Deportes?

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Ramona
Andamos entonce sin reflexionar, cumpliendo uno tras otro los aspectos que el hábito escalona. Simple amante de las expresiones artísticas y de la voluntad.