Aurum celebra 20 años de “La Octava Noche” con una nueva versión y un concierto especial el 27 de agosto en el Fuck Off Room de CDMX.

 

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La banda originaria de Zapopan regresará a la Ciudad de México el 27 de agosto para recorrer más de dos décadas de historia y presentar la nueva versión de una canción escrita cuando apenas comenzaban a descubrir el mundo.

Aurum regresará a la Ciudad de México el 27 de agosto de 2026 para celebrar los 20 años de “La Octava Noche” en el Fuck Off Room. La banda originaria de Zapopan presentará la nueva versión acústica y regrabada del tema, además de recorrer canciones de sus más de dos décadas de trayectoria. Valles, de Tijuana, acompañará la noche.

Aurum celebra “La Octava Noche” y más de dos décadas creciendo junto a su música

Una canción también puede funcionar como una fotografía.

Guarda la edad que tenías cuando la escribiste, la música que escuchabas, las personas que te rodeaban y hasta una versión de ti mismo que posiblemente ya no existe. Años después puedes regresar a ella y descubrir errores, ingenuidad o ideas que habrías construido de otra manera.

Pero también puede ocurrir algo más extraño: escucharla y seguir reconociéndote.

Eso sucede con “La Octava Noche”, una de las primeras canciones de Aurum y pieza central de la celebración que la banda llevará al Fuck Off Room de la Ciudad de México el próximo 27 de agosto.

Originarios de Zapopan, Jalisco, Aurum comenzó su historia en 2004, cuando algunos de sus integrantes rondaban apenas los 16 años. Más de dos décadas después, el grupo continúa activo y decidió regresar a una de aquellas primeras composiciones con una nueva versión acústica y regrabada.

La intención no consiste solamente en celebrar un aniversario.

También es una oportunidad para observar cuánto puede cambiar una banda sin dejar de reconocerse en aquello que hizo cuando todavía estaba descubriendo el mundo.

“Escucho ese primer EP y sí me siento muy orgulloso de lo que hicimos a los 16 años”, comparten durante la entrevista.

Aurum: una banda que creció mientras aprendía a hacer música

Para Aurum, separar la historia personal de la musical resulta prácticamente imposible.

La banda comenzó cuando sus integrantes todavía estaban en la escuela. Tano y Eduardo Vela coincidían en el mismo entorno, tocaban en diferentes grupos y eventualmente comenzaron a reunirse con amigos hasta formar el proyecto.

Poco después apareció un primer EP.

No existía todavía un gran plan profesional. Tampoco podían saber que aquellas canciones terminarían acompañándolos durante las siguientes dos décadas.

La respuesta comenzó en MySpace.

En una época anterior a Spotify, TikTok y la lógica actual de lanzamientos permanentes, la plataforma funcionaba como punto de encuentro para bandas que podían compartir canciones directamente con personas de otras ciudades. Aurum comenzó a conectar rápidamente con una comunidad y pronto llegaron los primeros viajes fuera de Guadalajara.

Lo que había comenzado como un proyecto adolescente comenzó a formalizarse casi sin que sus integrantes lo planearan.

“Sin buscarlo se fue dando todo”, recuerdan.

Después llegaron los discos, las giras y los cambios de integrantes. Miguel Romo “Mike” se incorporó oficialmente años después, sumándose a una historia que ya había crecido junto a una escena nacional en constante transformación.

Los discos como fotografías de una etapa

Aurum describe cada álbum como una fotografía.

La música registra aquello que un artista está escuchando, viviendo y sintiendo durante un momento concreto. Por eso, incluso cuando una banda desarrolla mayores conocimientos técnicos o aprende nuevas maneras de trabajar dentro del estudio, cada disco conserva circunstancias que resultaría imposible reproducir exactamente años después.

El primer material muestra a unos adolescentes descubriendo una escena.

Otros discos reflejan etapas distintas de la vida adulta.

La técnica mejora, pero las preguntas también cambian.

“Ahora tenemos mucho más claro cómo hacerlo y más conocimiento dentro del estudio, pero cada disco sigue siendo una etapa nueva”, explican.

La comparación resulta especialmente importante cuando una banda lleva más de veinte años activa.

Escuchar la discografía completa no significa únicamente recorrer una evolución sonora. Es observar a las mismas personas atravesando edades distintas.

“La Octava Noche”: una canción adolescente que todavía se siente propia

Cuando se les pregunta qué canción escuchan actualmente y les sorprende haber podido escribir siendo tan jóvenes, la respuesta aparece rápidamente: “La Octava Noche”.

El tema pertenece prácticamente al nacimiento de Aurum.

La banda ya lo había compuesto durante la época de sus primeras grabaciones, aunque por razones que actualmente ni siquiera recuerdan quedó fuera de aquel EP inicial.

Dos décadas después, continúa formando parte de sus conciertos.

Ese detalle es importante.

Muchas veces, regresar a una obra adolescente genera una distancia inevitable. El artista puede reconocer su importancia histórica, pero sentirse desconectado de aquello que escribió.

Con “La Octava Noche” sucede lo contrario.

“Veintitantos años después todavía disfruto completamente tocarla en vivo”, explican. “No es algo de lo que me sienta desconectado”.

Esa vigencia fue una de las razones para grabarla nuevamente.

La nueva versión permite que seguidores recientes se acerquen a una canción fundamental dentro de la historia del grupo, pero también sirve para confrontar a Aurum con sus propias versiones adolescentes.

La canción cambió. Ellos también. Sin embargo, algo permanece.

De MySpace a las nuevas generaciones

Buena parte de los primeros seguidores de Aurum llegaron mediante MySpace.

La plataforma permitió que bandas de Guadalajara, Ciudad de México, Monterrey y otras regiones descubrieran que existían escenas similares desarrollándose de manera paralela.

No era solamente una herramienta promocional. Permitía sentir que se pertenecía a algo.

Con el paso de los años, las redes cambiaron. Las audiencias migraron hacia nuevas plataformas y la manera de descubrir música se transformó por completo.

Sin embargo, Aurum observa que una parte considerable de aquel público original continúa acompañándolos.

Al mismo tiempo, nuevas personas llegan mediante playlists, recomendaciones o canciones que encuentran dos décadas después de haber sido grabadas.

Para algunos asistentes al Fuck Off Room, la presentación probablemente será un reencuentro con una banda que conocen desde MySpace.

Para otros será la primera oportunidad de verla en vivo. Ambas generaciones compartirán el mismo espacio.

Atlántica como fotografía esencial de Aurum

Si tuvieran que mostrar su música a una persona que nunca los ha escuchado, la banda elegiría Atlántica como uno de los mejores puntos de entrada.

El álbum representa para sus integrantes una etapa especialmente natural dentro de la historia del proyecto.

Su sonido reúne elementos que identifican directamente con Aurum y sigue funcionando con fuerza cuando las canciones llegan al escenario.

Entre las piezas que podrían utilizar como carta de presentación aparece “Nébula”, uno de los temas favoritos de la banda.

La elección demuestra también que una trayectoria extensa no necesita definirse únicamente mediante sus primeras canciones.

Aurum reconoce su origen en aquellos adolescentes que comenzaron a tocar juntos, pero también encuentra versiones más completas de su identidad dentro de trabajos posteriores.

Cada fotografía pertenece al mismo álbum familiar.

Una generación que iba a toquines cada fin de semana

Para Mike, la decisión de dedicarse a la música tampoco apareció como una revelación dramática. Fue algo más cotidiano.

Crecer dentro de una escena donde el plan del viernes consistía en buscar qué banda tocaba y trasladarse hacia algún concierto hizo que la música se convirtiera naturalmente en parte de su vida.

A los 13 o 14 años, el fin de semana podía girar alrededor de un toquín.

Con el tiempo, aquello dejó de ser solamente una actividad de espectador.

La posibilidad de tocar, componer o trabajar desde algún otro lugar dentro de la industria comenzó a sentirse como el camino lógico.

En el caso de Aurum, una de las señales llegó incluso antes de que sus primeras canciones estuvieran formalmente grabadas.

La banda podía presentarse en bodegas, patios o cualquier lugar que les permitiera tocar y encontrarse con personas que ya cantaban sus temas.

No estaban disponibles en plataformas. Sin embargo, el público ya los conocía.

“Recuerdo tocar donde fuera y ver un montón de gente cantando nuestras canciones”, cuentan.

No hubo una decisión solemne de dedicarse para siempre a la música.

La vida simplemente continuó empujándolos en esa dirección.

Una sola noche en Ciudad de México

Actualmente, los integrantes de Aurum mantienen diferentes compromisos profesionales y personales, por lo que la banda ya no realiza las extensas giras que caracterizaron otras etapas de su carrera.

Los conciertos son menos frecuentes.

Precisamente por eso, cada uno adquiere mayor importancia.

El 27 de agosto podría convertirse en la única presentación de Aurum en Ciudad de México durante 2026.

El objetivo será aprovechar esa noche para recorrer prácticamente toda su historia: canciones recientes, temas de Atlántica, piezas de distintas etapas y, naturalmente, la nueva versión de “La Octava Noche”.

Valles, banda originaria de Tijuana, acompañará el concierto.

Más que presentar exclusivamente una etapa, el show funcionará como uno de esos viejos álbumes familiares que alguien abre frente a las visitas. Sólo que las fotografías sonarán a guitarras.

Mirar hacia atrás sin quedarse viviendo ahí

Celebrar veinte años de una canción puede convertirse fácilmente en un ejercicio de nostalgia.

Aurum parece interesado en algo distinto.

Regresar a “La Octava Noche” significa reconocer a los adolescentes que comenzaron la banda sin obligarse a convertirse nuevamente en ellos.

La experiencia acumulada modifica la manera de grabar, tocar y comprender una canción. Pero no necesariamente elimina aquello que la hizo especial.

Tal vez por eso sigue funcionando.

Porque detrás de la producción nueva todavía permanece la misma intuición que provocó que un grupo de jóvenes se reuniera en Guadalajara, grabara un EP y comenzara a tocar donde los dejaran.

Aurum tiene ahora más herramientas. Más discos. Más kilómetros. Y más años.

Pero cuando comienza “La Octava Noche”, todavía pueden reconocer a aquellos chavillos descubriendo el mundo.

Quizá ése sea uno de los privilegios más extraños de crecer haciendo música.

Poder escuchar quién eras.

Y descubrir que todavía existe algo de esa persona dentro de quien eres ahora.

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