Los que disfrutamos de ir a conciertos, sabemos que el recinto en dónde se lleve a cabo puede ser un plus que ofrezca un ambiente especial y genere una conexión diferente entre el artista y el público.
Hay estadios que se llenan como si fuese una final de fútbol, pequeños bares que crean un ambiente muy íntimo, teatros con orígenes históricos que dan una “vibra” especial al show de tu artista favorito; pero hay lugares que han pasado a la historia porque fueron elegidos como locación para concierto y son sedes completamente fuera de lo común.
¿Conoces alguno de estos lugares que presentaremos a continuación? ¿Habías escuchado sobre ellos? ¡Si eres un buen melómano los recordarás a la perfección!
Pink Floyd en Pompeya
Uno de los conciertos más representativos en lo que se refiere a lugares extraños para dar un espectáculo.
Fue en el año de 1971, cuando Pink Floyd sorprendió al mundo entero con un concierto sin público, realizado en el anfiteatro de Pompeya en Italia. Este show se convirtió en uno de los documentales de música más vistos en la actualidad: Pink Floyd: Live at Pompeii.
La banda ofreció un viaje psicodélico con su música fusionada en las ruinas de una ciudad marcada por la tragedia de la erupción de un volcán Vesubio.
Metallica en la Antártida
Un show frío por el clima, pero cálido y legendario que pasará a la historia de la música. Metallica en 2013 decidió tocar en la Antártida ante un pequeño público entre los que se encontraban fanáticos y científicos. El evento se llamó Freeze ’Em All, y se hizo dentro de una cúpula transparente.
Este concierto tuvo una característica poco común además del lugar: por regulaciones ambientales no podían usar amplificadores a todo volumen así que los asistentes escucharon el show usando audífonos, como si fuera un “silent concert”.
Oasis en un casino de Las Vegas
Oasis, ofreció uno de sus conciertos más memorables dentro de un ambiente más íntimo que los dos anteriores: en un casino de Las Vegas. Fue un considerado un concierto representativo de la escena pop ya que demostraron que toda la música se puede adaptar a cualquier lugar, el resultado fue uno de los conciertos más íntimos de la banda mezclado con el glamour del juego y la crudeza del britpop.
The Beatles el concierto improvisado en una azotea
Sin duda el concierto que todos tenemos en la memoria incluso sin haber pertenecido a esa generación, en enero de 1969, The Beatles ofrecieron lo que sería su último show en vivo, y lo hicieron en la azotea del edificio de su disquera en Londres.}
Fue un concierto improvisado, sin boletos ni anuncios, que sorprendió a todas las personas que pasaban por ahí. Ese concierto es emblemático y quedó registrado en el documental Let It Be.
Otros escenarios curiosos
Además de los anteriores hay otros conciertos que han sido relevantes por el lugar dónde se llevaron a cabo.
- The Flaming Lips han hecho conciertos donde cada asistente entra en una burbuja inflable gigante que si bien puede parecer incómodo es una experiencia fuera de lo común.
- Paul Oakenfold, tocó nada menos que en el Monte Everest
- David Bowie dio un show privado en el Museo Guggenheim de Nueva York
Lo que todos estos conciertos tienen en común es que rompieron la rutina y se convirtió en un momento que será eterno en la mente de quienes lo vivieron. Al final, los lugares poco comunes nos recuerdan que la música no necesita límites. Puede sonar en estadios, en bares, en desiertos, o en un salón de juegos lleno de fichas y cartas. Lo importante es la experiencia, y esos momentos que hacen que un concierto se convierta en leyenda.