Volver en el tiempo nunca fue tan encantador como con el nuevo álbum de Nick Waterhouse. Te platicamos de Promenade Blue, el más reciente lanzamiento del cantautor californiano.

Nick Waterhouse

Las rutas tomadas por Nick Waterhouse nunca han estado a la par de sus contemporáneos. El cantante nacido en Santa Ana, California, no teme en recrear los estilos de 50 y 60s. Ese blues, jazz y soul digno de viejas bocinas de transistores. El guitarrista logra hacer suyos estos sonidos, narrar sus inquietudes y otorgar una nueva banda sonora a esas melancólicas almas atrapadas en el hoy.

Su visión energética de este pasado tan preciso es inmutable. Aun así, la oportunidad de trabajar como productor de proyectos como Allah-Las, le ha otorgado un toque de modernidad. Herramientas actualizadas que funcionan para estar a la altura de sus héroes. Elementos que no decantan el corazón nostálgico de sus obras, pero que ayudan a definir el color a través de su discografía.

Así llegamos al pasado 9 de abril, cuando pudimos escuchar Promenade Blue (2021), el quinto LP del californiano. La nueva creación de Nick Waterhouse llegó como un abrazo en medio de tiempos inciertos. Afectividad musical que logra con temas abiertamente personales, casi auto-biográficos. Basta ver la lista de sus títulos para darse cuenta.

El redoble imponente de Place Names sirve como patada inicial al viaje. Un contraste con la voz, su eco, rústica y melodía liderando la instrumentación orquestal y sus cortantes, pero vibrantes, coros. Cada verso se siente lleno de vida, de textura vintage, aunque con suficiente nitidez para contagiar con cada nota ejecutada.

Si bien The Spanish Look es más compacta en arreglos, se siente profunda con sus desnudadas líneas de contrabajo. La intriga y cadencia se adereza con una batería más orgánica ejecutada con la clásica escobeta del jazz. Además del primer riff guitarrero que aparece en el disco.

En Vincentine, el baile es inevitable. Su estilo soul es natural en cada elemento. Desde el piano hasta los metales, de los alegres coros femeninos a los vibrantes riffs rocanroleros. Medicine, uno de los singles de Promenade Blue, es la perfecta lírica para describir una road movie. Incertidumbre y metamorfosis para su autor y protagonista en un viaje de intriga.

Por su parte, Very Blue bien podría ser el corazón del álbum. La nostalgia del amor pasado y el luminiscente verde al encontrarlo otra vez, aunque sea por un instante. La voz declamada de Nick Waterhouse también llena de poesía al tema, experimento que se repite en Silver Bracelet. Pausas vocales que encajan tan bien al ser acompañados por arreglos siempre ensamblados a la perfección.

Y si de orquestación perfecta se habla, no queda más que admirar Proméne Bleu, una oda al jazz parisino. Tal vez un agradecimiento al inesperado éxito del cantante en Francia con el remix de Katchi. Sin duda uno de los momentos más brillantes de Promenade Blue.

Toda esa vibra de rock carcelero que le asienta tan bien a su cantante, se muestra plena en Fugitive Lover. Como Budy Hollly se saca la pinta de nerd para sorprender con la pasión y rudeza de su interpretación. Esta oscuridad se transforma en divertida y espeluznante intriga para Minor Time y su monolítica batería.

El tema más autobiográfico es también el más rocanrolero. En B. Santa Ana, 1986 Nick Waterhouse narra sin tapujos su propia historia. Lo disfruta y lo contagia al cantar “I’m from California” repetidamente. O bien, al desatarse con solos de guitarra y órgano a la Beach Boys

Por su parte To Tell sirve como un cierre ideal. Especialmente en su lírica que juega con el desenfado de su compositor al mostrarse como es. No importa más el qué dirán o las consecuencias: “Tell Me, Who You Gonna Tell“.

Una vuelta al pasado que no dudarás en repetir. Por lo pronto, escuchen y compartan Promenade Blue de Nick Waterhouse por su plataforma de stream favorita.

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Reseña Panorama
Calificación
Apasionado de Conciertos y Nuevos Lanzamientos. Músico neceando desde la Perla Tapatía.