Promising young woman de la británica Emerald Fennell nos hace cuestionarnos duramente muchas de las promesas que quedaron estancadas en el movimiento #MeToo. ¿Cuanto vale realmente la justicia en un sistema tan corrupto? ¿La gente que comete crímenes de verdad sufre las consecuencias? ¿Se puede volver a ser quien fuiste una vez que sufriste tanto daño?

Promising young woman flyer

Estas preguntas son una constante en cualquier evento que nos deje un trauma en nuestra persona o en alguien muy allegado; Carey Mulligan ha vivido en carne propia, el peso de ser una joven promesa y no obtener los resultados esperados.

Sin embargo en el debut de Emerald Fennell parece que al fin logró hacerle justicia a todo el olvido que ha sufrido en la industria.

Cassie (Carey Mulligan) es un verdadero desastre, entrada a los años 30, abandonó la carrera de medicina para trabajar en una cafetería, vive con sus padres; una típica fracasada entrando en su tercera década, sin embargo su vida social parece ser muy interesante, borracha hasta los pies y con mucha atención del sexo masculino.

No obstante, ella tiene una gran móvil para este estilo de vida bastante desalineado; víctima de una tragedia personal ella se ha decidido a acabar uno por uno con todos los abusadores que buscan a las chicas más vulnerables para salirse con la suya y violentarlas en su intimidad.

Armada con una libreta donde lleva registro de todos los pervertidos, además de su gran cerebro, Cassie intentara demostrar que sigue siendo una chica con una gran promesa de ser figura en su entorno, logrando vengar a todas las chicas que han sufrido un evento traumático en su vida intima, sin embargo la vida le jugará unas pasadas que Cassie no había esperado en su potente plan.

Promising young woman, la opera prima de la británica Emerald Fennell es una propuesta definitivamente valiente, fresca y con muchos tintes de comedia negra, teniendo como gran fortaleza la actuación invaluable de la siempre promisoria Carey Mulligan.

La también inglesa nos lleva a otro nivel con sus picantes detalles encarnando a la desequilibrada Cassie, siempre que hablamos de Mulligan tenemos en mente que a sus 35 años esta dejando atrás la juventud que la llevo a ser considerada una de las principales promesas del cine británico y que ha llegado la hora de que demuestre sus verdaderas facultades.

Potenciada con el soporte de Bo Burnham y a un fabuloso Alfred Molina, Mulligan logra superar su máxima interpretación que le diera una nominación al Oscar y un BAFTA por su labor en An Education (Dir. Lone Scherfig, 2009) es una seria contendiente a ser considerada a múltiples reconocimientos.

Otro magnífico acierto es el golpe en la mesa que da la debutante Emerald Fennell con su dirección y el guión poderosamente sarcástico con ese toque de ultraviolencia que tanto ha gustado dentro del género.

Una apuesta arriesgada pero fresca, al no ser la clásica historia de la heroína feminista, sino que con tintes de realidad nos demuestra que esta batalla no siempre puede ser ganada, pero no quita el deseo de justicia, misma que esperemos sea recompensada en forma de nominaciones.

Otro punto con el cual Promising young woman encanta al por mayor es su banda sonora a cargo de Anthony B. Willis, dotando de obscuridad, electricidad e incluso simpatía a una historia que necesita tener estos cortes de sabor para no ser tan pesada para el público, quedándome con ese violín a la Britney Spears, sin dejar a Paris Hilton de lado.

Además de unos colores y planos muy sugerentes cortesía del talento de Benjamin Kracun, Promising young woman, de Emerald Fennell, con Carey Mulligan, Bo Burnham, Jennifer Coolidge, Alfred Molina y Alison Brie, es una apuesta atrevida y excitante.

Relatando las desventuras que vive una víctima colateral de violencia intima llamada Cassie, buscará desesperadamente equilibrar la balanza en busca de redención y ante todo poner en su lugar a todos los abusadores que siempre se salen con la suya.

Un debut sensacional de Emerald Fennell en la dirección y que seguramente hará que Carey Mulligan deje de ser una promesa en la actuación para evolucionar en una realidad del cine actual.

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