Wake up es el quinto álbum del rapero nigeriano-estadounidense Fat Tony, que marca su exitoso retorno a la música desde 10, 000 Hours, manteniendo su actitud alegre y autorreflexiva.

fat tony wake up

Desde su álbum debut RABDARGAB, hace una década, Fat Tony ha flexionado constantemente sus músculos dándole un abrazo a la experimentación, y ha imbuido a cada uno de sus tres álbumes solistas posteriores con una diáspora de sonidos de todo Estados Unidos y el espectro musical suficiente para acompañar su narrativa y lirismo que proporciona ganchos, en ambos sentidos de la palabra.

Esta construcción consciente culminó en su último LP, el 10,000 Hours de 2018, que sirvió como una mezcla sónica de selección que logró que sus zarcillos se extendieran a lo largo de toda su obra.

Su quinto álbum, Wake Up (2020), realizado junto con el colaborador de Macgregor Park y el productor de Los Ángeles, Taydex, y bajo el séquito de la disquera canadiense Arts & Crafts, donde invierten la tendencia maximalista de 10,000 Hours, condensándola en 9 canciones, con un total de poco más de 20 minutos.

Sin embargo, lo que a este material le falta en longitud, lo intenta compensar con la densidad de sus temas.

La canción que apertura el álbum Get Out My Way sale de las puertas con un ritmo deliberado y sinuoso que se infunde con un zumbido misterioso que recuerda a los Pixies y su clásico tan ubicado Where is my Mind? antes de empalmar en un arreglo electrónico escaso y completarlo con un verso de Sophia Pfister.

La siguiente canción, Godly, golpea junto con un ritmo pesado de graves que está despiadadamente puntuado por disparos, que finalmente da paso a un riff carnoso del tamaño de un estadio al que Post Malone no le levantaría la nariz.

Posteriormente, el álbum pierde bruscamente vapor y serpentea a través del Big Ego guiado por acústica y contando nuevamente con la colaboración de Sophia Pfister y de Dai Burger, pasa frente a la gastronómica Magnifique, se va rápidamente por el nervioso Run It Up y conduce, a manera de marcar la pauta, a través de Omaha.

Todo parece resbaladizo, pero le falta el golpe narrativo y el entusiasmo por el que Fat Tony es venerado, hasta la canción titular del álbum, donde sus letras sueltas perforan el paisaje sonoro de pesadilla de Taydex.

Ahí su verso, aunque fugaz, se convierte en el más entretenido que ha sonado a lo largo del álbum completo, llevando consigo el peso de una excursión de verano en su sección central, pero también letras de canciones que miran relativamente el ombligo y una experimentación de mal gusto, que no se suman al gusto general del registro.

La nueva entrega de Fat Tony, en colaboración con Taydex, termina fuerte, con dos muy buenas canciones como Cut That y Make It, pero a pesar del satisfactorio repertorio entrante y el postre de relleno que encontramos al final, parece que el plato principal nunca salió de este restaurante llamado Wake Up.

Deja un comentario

Reseña Panorama
Calificación
Ángel Santillán
Explorador galáctico de las órbitas musicales. Vivo en una y mil canciones más.