Nueva York se ha transformado en uno de los escenarios más representativos en la historia de la industria cinematográfica hollywoodense, siendo el director estadounidense Woody Allen uno de los personajes que más a utilizado esta ciudad para proyectar sus historias.

Woody es a Nueva York como la Torre Eiffel es a París, si tenemos que pensar en los elementos imponderables dentro de la filmografía de Allen, queda más que claro que ‘La Gran Manzana’ termina por ser una obviedad dentro del proceso creativo del oriundo del barrio de Brooklyn.

Durante varios años, el director de Match Point (2005) se abocó a entregarnos pequeñas postales fílmicas que vertían su admiración y ensoñación por algunas de las ciudades más importantes del planeta, como en el caso de Midnight in Paris (2011), To Rome with Love (2012) ó Café Society (2016).

Si bien las películas anteriormente mencionadas mostraban una mesurada pero desbordante emoción por encapsular los lugares de inspiración por parte del neoyorkino, no cabe duda que sus guiones eran cada vez más diluidos en comedias dramáticas interesantes, pero sin la agudeza crítica que caracterizaba a este cineasta en sus primeros trabajos.

Aún así, estamos hablando de filmes con un estándar Alleniano, calidad en sus diálogos, destacadas actuaciones y, por momentos, una evolución en su directriz visual. Con un promedio vertiginoso de una película por año, es el turno del 2019 para estrenar el último trabajo del controvertido director; nos referimos a Un Día Lluvioso en Nueva York.

Con un paso por tierras mexicanas a través del Festival Internacional de Cine de Morelia 2019, así como la 67 Muestra Internacional de Cine, el nuevo proyecto de Woody Allen regresa con una historia ambientada en su amada Nueva York, protagonizada por nombres como Timothée Chalamet (Call Me by Your Name, 2017); Elle Fanning (Maleficent, 2014); Selena Gomez (Spring Breakers, 2013); Jude Law (Closer, 2004) y Diego Luna (Rogue One, 2016), entre otros.

Romantizar a la ‘Ciudad que nunca duerme’ es una habilidad casi innata en Allen, y en esta ocasión regresa a ella para contarnos la historia de Gatsby (Chalamet) y Ashleigh (Fanning), una pareja de universitarios que planean una escapada de fin de semana a la ciudad de Nueva York, donde se reunirán los ingredientes que pondrán a prueba su sólida relación.

Volviendo a las viejas costumbres de personajes mordaces, diálogos sarcásticos y una cámara con un estilo teatral, la película rasguña por momentos aquella comedia inteligente que este director utilizaba para cuestionar cualquier tema que se cruzará en el camino, así se tratará de política, arte, religión, cine o las vicisitudes alrededor de la muerte.

La lluvia citadina mostrada en pantalla se convierte en una metáfora acerca de nuestras acciones funcionando como armas de doble filo, capaz de generar una limpieza completa de nuestras vidas, así como de purificar la toxicidad que nos rodea a diario. Nuestros protagonistas quedarán atrapados en un laberinto de rostros aleatorios que los llevarán a una profunda catarsis emocional.

Con el contexto de las polémicas acusaciones realizadas alrededor de la figura de Woody Allen, resulta doblemente interesante la exposición contundente y directa que el director realiza respecto al clasismo neoyorkino, creando un guion plagado de personajes estereotipados y que son delineados por un tono fársico, con el propósito de señalar a ciertos grupos de poder de esta gran urbe.

Aún con los atractivos de una comedia hecha al estilo de la vieja escuela, con personajes divertidos e incluso una pequeña dosis de autocrítica, Un Día Lluvioso en Nueva York (2019) no formará parte del top que encabeza la filmografía de este director, pero si nos hace ver con total agrado que se conserva activa la mente de aquel joven comediante que se iniciará con guiones televisivos y funciones de Stand Up.

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RivaKun
Pesimista patológico al puro estilo de Woody Allen. Amante del cine, fotografía y arte. Adicto a la televisión y los deportes, en especial el fútbol.