Con disco  nuevo y festejando un cumpleaños más, los Rude Boys abarrotan el Lunario del Auditorio Nacional.

Sin temor a equivocarme, Rude Boys es la banda con más actividad sobre los escenarios desde el 2018 y éso, hace que los reflectores apunten hacia ellos.

Si nos remontamos a aquellos inicios de la banda podemos recordar a unos jóvenes con muchas ganas de decir cosas mediante la música y, posiblemente, no tenían muy claro como hacerlo pero, ahí estaban.

Muchas veces eran aquellos que veían el inicio de las tocadas y les tocaba presentarse ante poco público, que desde sus inicios, empezaron a enamorarlos.

Rude Boys empezó a ser un nombre que crecía en los flyers, ya saben, dejó de ser un nombre en letras chiquitas hasta abajo de las propas, lo que les consiguió mejores lugares a la hora de tocar y sobre todo, creo que les dio una visión sobre el futuro de la banda.

Muchos músicos se subieron al barco, otros tantos se bajaron y tardaron bastante tiempo en encontrar la alineación adecuada para dar el salto a las grandes ligas -como se suele decir- pero era cuestión de tiempo para que sucediera.

En sus rolas podemos escuchar la realidad que se está viviendo en el país, robos, secuestros, política, familia, amores y falta de trabajo.

Claro, podrán decir que muchos grupos ya hablan de estos temas y sí, tienen razón pero, lo que está haciendo Rude Boys es algo más directo, crudo y lo mejor, a ritmo de ska que hace que los mensajes lleguen de manera más clara a todos sus fans.

¿Por qué hablamos de todos sus fans?

El enfásis sobre el tema de sus fans es porque se han convertido en una banda querida por chicos y grandes, sí, seguro muchos pensarán que está mal que los niños escuchen y vayan a toquines pero bueno, preferible que estén escuchando música a que anden en otras cosas que no les corresponden.

Hoy el Lunario del Auditorio Nacional se llenó y el festejo de los 19 añotes de los Rude Boys estuvo de lujo, podríamos entrar en muchísimos detalles que hicieron de esta noche algo especial pero, me parece que lo interesante es la música y sin duda el trabajo que todo el equipo detrás de la banda hizo.

Todo empezó cuando la Sexta Vocal, grupo de Chiapas, tomaron el escenario y pusieron a bailar a todos los presentes, estos muchachos que han levantado la mano para que vean que en el sur del país también hay buena música.

Una presentación un poco rápida que la neta calentó de buena manera al público y armaron el slam.

Los segundos en subir al escenario fueron los tapatíos de No Tiene la Vaca, una banda muy querido por la banda de la CDMX y que también andan de manteles largos celebrando 20 añotes de carrera.

Hasta ahí, todo sucedía de manera normal, mucha emoción, un Lunario totalmente lleno y un ambiente perfecto para que los festejados se subieran a entregarse a su público y lo expreso de esta manera porque así lo hicieron.

Desde la primera rola, los Rude Boys dejaron claro que la fiesta iba a estar llena de mucha energía, aparte tenían un pretexto más por tener nuevo disco recién salidito y listo para sonar.

Rolas como: El camino, México sigo yo, Las cosas que pasan, Policías no, Bone heads no, La familia polaca, Soledad y muchas más, sonaron una tras otra, sin pausas que permitieran bajar la adrenalina bajo el escenario.

El Fego (vocalista de la banda) y compañía, se veían felices, disfrutaron al máximo cada rola y al platicar con ellos tras finalizar su presentación comentaban que el setlist que armaron fue para que los que asistieron a celebrar con ellos, disfrutaran cada una de las rolas y que cantaran y bailaran de inicio a fin.

Hoy, Rude Boys es una de las bandas que si no están en un cartel, se les extraña y éso sólo ha sido posible al trabajar con disciplina y saber que la entrega a su público es lo que los ha catapultado a donde hoy están.

Muchas felicidades queridos rudos, que la fiesta siga y el grito del pueblo nunca se acabe.

¡¡¡México sigo yo!!!

 

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