Josh Tillman y su Father John Misty visitaron de nuevo y por segundo año consecutivo la Ciudad de México.

En esta ocasión El Plaza Condesa sería el foro elegido para que el estadounidense presentara canciones de su más reciente material God’s Favorite Customer lanzado a principios de este año.

A menos de la mitad de la capacidad de El Plaza, la banda citadina Silver Rose salió a dar la bienvenida con un set con duración de aproximadamente media hora, en la que su sonido emanaba dream pop intentando ser shoagaze.

A pesar de que Silver Rose traían porra y sonaban prometedores al principio generando aplausos, de a poco fueron perdiendo fuerza con el público que evidentemente traía ganas de escuchar algo más melódico.

Pasándose solamente cinco minutos de las 9:00 de la noche, Father John Misty, compuesto por J. Tillman y nueve músicos que le acompañaban, tomaron sus lugares y dieron rienda suelta a los cientos de fanáticos que no lograron llenar el venue, pero que esperaban ansiosos por cantar.


Vestido es un traje blanco de dos piezas y una camisa floreada, Tillman tomó su guitarra para dar inicio con Nancy From Now On, para después continuar con Chateau Lobby #4 (In C for Two Virgins). La conexión del público con Father John Misty fue inmediata y los cantos con ademanes acompañados de la gente se podían ver por doquier, más aún llegando a Disappointing Diamonds Are The Rarest Of Them All.



El combo Total Entertainment Forever, Ballad of the Sting Man y Hang Out Of Gallows, nos sacudió entre la más que perfecta ejecución de los músicos, que a pesar de hacer de maravilla su labor, nunca le restaron protagonismo a Josh Tillman, sobre todo en Hang Out Of Gallows donde el frontmam dejó por un momento su guitarra para protagonizar una ida y vuelta por todo el escenario donde se desenvolvió entre baile, vueltas y una interpretación vocal digna de ser envidiada.



Bored In The U.S.A y Please Don’t Die nos erizaron la piel y pusieron a cantar a los más fanáticos donde algunos no paraban de gritar “te amo” al músico cada que se presentaba la oportunidad de se generaban. Principalmente hombres.


En God’s Favorite Custome, Tillman tomó el piano e hizo el acompañamiento de aquella canción tan reveladora, para después regresar a la guitarra electro-acústica y cerrar con todo al mando de I Love You, Honeybear y el unísono cantó del Plaza.



Luego de una breve despedida, Father John Misty reaparecieron en el escenario, y agradeciendo al público mexicano, The Palace fue lo siguiente. Real Love Baby fue otra de las más coreadas y un gran cierre abrupto ocurrió con Holy Shit y The Ideal Husband con el que al fin, con poco menos de una hora y treinta minutos, Father John Misty diera fin a un show espectacular en un Plaza Condesa que no le hizo justicia al no llenarse para presenciar al Elton John de nuestra generación.

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