No es la primera vez que The National pisa territorio nacional, pero ahora fue la primer gran banda en abrir la larga lista de conciertos en 2018.

La cita sucedió en el Pepsi Center, donde un gran número de jóvenes adultos, en su mayoría con vestimentas negras (como si de un funeral se tratara) se juntaron en masa para darle la bienvenida a una de las bandas que nos mantuvieron en espera de su regreso durante casi cinco años.

Y así como había una gran cantidad de parejas con cerveza y tragos preparados en sus manos, que reían mientras esperaban a que saliera la banda, había otros tantos en solitario, viendo su celular o mirando al vacío, colocándose en un mood más sombrío y melancólico, quizá para conectar con fuerza en las canciones.

Pasadas las nueve de la noche, las luces se apagaron y el tradicional grito de emoción no se hizo esperar. El vocalista Matt Berninger y compañía salieron frente a un público deseoso de escuchar en vivo a una de sus bandas favoritas.

Fue bueno observar que The National no es una banda de moda, sino todo lo contrario, ya cuenta con una sólida legión de seguidores en México y verdaderamente la gente gritó, brincó, aplaudió y conectó con cada canción, que iban de tonalidades oscuras a arreglos explosivos, todas y cada una de ellas coreadas.

Nobody Else Will Be There fue la canción abridora. Tranquilidad antes de la tormenta. El alcohol en la sangre de muchos asistentes logró su cometido e hizo más fácil rememorar las miles de historias de cada uno de ellos al escuchar las canciones.

Porque The National es una banda muy emocional. Cuenta con una amplia trayectoria musical, casi veinte años para dar un aproximado. Recorrieron casi toda su discografía, aunque omitieron sus primeros trabajos y empujaron más material de su último larga duración, Sleep Well Beast (2017).

El Pepsi Center se llenó de recuerdos. Cada canción contaba una historia en la cabeza de los miles de asistentes. Aquella persona especial a quien le dedicaste una canción, el primer beso, el último adiós, la vida con los amigos o momentos en solitario, encerrado en la habitación mientras escuchabas su música.

El equilibrio emocional fue balanceado. Ni muy triste ni muy alegre. A veces el protagonismo instrumental se hacía presente y los músicos deleitaban con trompetas, teclados o habilidades en la guitarra.

Un sonriente Matt Berninger estuvo agradeciendo continuamente la cálida bienvenida del público. Sobre el escenario, a pesar de tener melodías oscuras, había diversión y regocijo.

The National en un principio fue comparado con bandas como Joy Division, Interpol o Nick Cave, pero el tiempo los premió y ya cuentan con una marcada diferencia; su propio estilo perfeccionado en cada álbum. The National suena a The National.

Después de casi dos horas de concierto, la banda hizo un encore y regresó para rematar al público con un cover de los Ramones y una pieza acústica que todos coreamos hasta el final, cuando el grupo se despidió y todos salimos contentos.

Un hueco, un vacío en nuestro interior fue llenado y arropado por The National y su excelente concierto. ¡Gran manera de comenzar 2018!

Setlist

Nobody Else Will Be There
The System Only Dreams in Total Darkness
Walk It Back
Guilty Party
Don’t Swallow the Cap
Bloodbuzz Ohio
Squalor Victoria
I Need My Girl
Conversation 16
I’ll Still Destroy You
Dark Side of the Gym
Sorrow
Turtleneck
Slow Show
England
Carin at the Liquor Store
Day I Die
Fake Empire
About Today

Encore

The KKK Took My Baby Away (Ramones cover)
Mr. November
Terrible Love
Vanderlyle Crybaby Geeks

 

Fotos por: Pepsi Center WTC

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