El pasado 16 de junio se llevó a cabo El Origen en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris; un concierto para conmemorar 20 años de trayectoria musical del proyecto de Ely Guerra.

Mucho se ha dicho ya de su presentación, reseñas se han llenado de palabras halagadoras hacia la regiomontan, y no es para menos; para quienes estuvimos presentes fue casi imposible no sumergirse en una intimidad como pocas se viven con una artista de la talla de Ely Guerra. ¿Pero por qué?

ely guerra

El romanticismo de sus letras, la melancolía de su música, el calor del escenario, la luz que irradia su fuerte personalidad, o simplemente el sentimiento de añoranza por los recuerdos de una generación que creció no solo con las composiciones de la cantante, sino incluso con aquellas interpretaciones que inmortalizaron hermosas versiones. Todo ello hizo de la noche un momento cautivador para la mayoría.

Hemos visto a Ely Guerra surgir, crecer y transformarse en una artista que ha roto con estigmas y tabúes de la imagen femenina, de los géneros musicales y de la concepción de romanticismo.

ely guerra

La sensualidad, el erotismo y la brutal honestidad con que ha escrito durante dos décadas muestran a un tipo de mujer poco convencional, que se aferra, que sufre, que se entrega, que cae, se levanta y vuelve a creer, que se reconoce imperfecta y con errores. Esa es Ely Guerra, una artista que transgrede las creencias populares con la fuerza de una personalidad sin máscaras, que no teme mostrar su lado más humano a través de la música.

“Si estás pasando un momento en el que no quieres hablar, están muy bien esos silencios incómodos. He tenido mucho: amantes, amigos y sobre todo, compañías disqueras (que habrían querido que hablara más de la cuenta). La verdad es que escribí canciones que justamente me han permitido defender lo que a todos nos ha pasado.”

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Y el viernes la vimos madura, reflexiva, cansada de las respuestas que la vida puede llegar a dar, pero sobre todo, vimos a una mujer inspirada. Que con amargas notas alzaba un llanto provocado por el sentimiento permanente de un corazón lleno de cicatrices por las batallas perdidas y ganadas; con gran experiencia.

“La relación en pareja es lo que nos sigue formando a los humanos.”

Entre canción y canción expuso al público sus pensamientos, como quien comparte íntimos relatos con un amigo entre copas. Eso nos hizo olvidar por un minuto que se trataba de un concierto.

ely guerra

“Amarse a uno mismo es un acto humanitario.”

El conceirto se dividió en dos actos. En cada uno, Ely fue acompañada musicalmente mientras con todo el lenguaje corporal y verbal que le era posible, interpretaba de manera dramática y teatral cada una de las canciones.

“Hoy me siento de nuevo ahí, en un lugar donde hay oscuridad, pero cuando me voy al cielo todo cambia.”

ely guerra

Dimos un recorrido por la vida de Ely Guerra, cada etapa metafóricamente abordada en las estaciones del año, desnudó a la artista y a la mujer, frente a nosotros.

“El invierno es un momento en el que debes sacar lo mejor de ti, para poder llegar a la primavera”.

Les comparto el setlist del concierto que no hace justicia a los excelentes arreglos que se hicieron para la velada; porque las versiones de aquella noche no tuvieron madre fueron un auténtico regalo para un público escaso pero leal a Ely Guerra.

PRIMER ACTO:
Colmena
Vereda Tropical
You Love Me
Mi Playa
Por Qué Tendría Que Llorar Por Ti
Tu Boca
Stranger
Peligro
Quiéreme Mucho

SEGUNDO ACTO:
Tengo Frío
Ángel De Amor
No Quiero Hablar
Hedonista
Con La Mente Al Cielo
Profundidad
Prometo Ser
Te Amo, I Love You
Pa-Ra-Ti
Ojos Claros Labios Rosas

EXTRAS:
Lágrimas De Agua Salada
Júrame
Vale Que Tengas

Justo antes del último tema, cerró con una breve reflexión sobre la condición actual del país. Y por si fuera poco, la última interpretación totalmente a capella (sin música ni micrófono), tocó fibras sensibles en más de uno.

“No hay manera de cerrar ciclos, que solos y mirándonos a la cara… Por un país sufrido.”

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Ramona
Andamos entonce sin reflexionar, cumpliendo uno tras otro los aspectos que el hábito escalona. Simple amante de las expresiones artísticas y de la voluntad.