Animales fantásticos y dónde encontrarlos sucede en 1926, luego de que Newt Scamander (Eddie Redmayne) acaba de completar una excursión por el mundo para encontrar y documentar una variedad extraordinaria de criaturas mágicas.

Su viaje de exploración hace una parada en Nueva York para realizar una tarea pendiente. Dicha parada se ve alterada por un Nomago (Muggle en Norteamérica) llamado Jacob, quien por error intercambia su maleta por la maleta mágica de Newt; la confusión provoca la fuga de varios de los animales fantásticos de la maleta, que pueden traer problemas tanto para el mundo de los magos como para el de los Nomagos.

Lejos del punto de vista del fan, la saga de Harry Potter en el cine, sufrió altibajos, esto debido en gran parte a la cansada creatividad de la autora de los libros J.K. Rowling, lo cual desembocó en un desenlace por debajo de las expectativas, sobre todo considerando lo grandiosas que fueron El Prisionero de Azkaban y Las Reliquias de la Muerte pt.2. Por ello y el regreso de David Yates en la dirección -responsable de las irregulares últimas cuatro películas de la saga- el esperado reboot sobre la saga del hechicero más famoso de Hogwarts, dejaba muchas dudas. Sin embargo, ha resultado ser una gran y agradable sorpresa.

Quizá la mayor virtud de Animales fantásticos y dónde encontrarlos sea el alejarse de la saga original de Harry Potter, pues esto le permite crear un mundo más cercano al realismo mágico que enriquece por completo a la historia, sin dejar de lado la esencia fantástica de sus predecesoras. Esta historia se siente más cercana y adulta.

El guión de una J.K. Rowling mucho más inspirada, logra un balance perfecto entre las explicaciones de lo que rodea al nuevo mundo mágico y el notable desarrollo de sus personajes, dando pie a momentos que se mueven entre el misterio, la acción y la sensibilidad, con gran fluidez.

A pesar del buen elenco de la película, el que se lleva los halagos es Dan Fogler, su interpretación del simpático y regordete bonachón Kowalski, pudo caer en un cliché insoportable, pero resulta el más empático con la audiencia. También destacar el trabajo de Eddie Redmayne, quien usa la timidez que le conocemos de otros papeles para crear a un extranjero que le cuesta trabajo conectar con las personas del nuevo país al que ha llegado.

Pero lo que vale la pena destacar es la trama, cuya esencia es tan básica en su forma, pero tiene un fondo tan interesante, que se presta a una interpretación mucho más sustancial: la relación de los Estados Unidos con la migración.

Se vea por el lado de entretenimiento o por la parte oculta de la metáfora social, Animales fantásticos y dónde encontrarlos es una película que debe verse y complacerá a más de un Muggle que vaya a verla.

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