Me estás matando Susana es una historia de amor que parece diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en cine, pero muy parecida a lo que vivimos.

La comedia romántica sigue siendo el subgénero cinematográfico más prolífico en México y el más seductor económicamente para un gran sector de cineastas y productores de nuestro país.

Al ser una potencial mina de oro, este apartado cómico se ha explotado indiscriminadamente, al grado que las comedias románticas mexicanas parecen seguir una receta infalible que ha funcionado por años, llena de clichés, choques de clases sociales y personajes de telenovela que parecen contar siempre la misma historia con el mismo final.

Esto ha traído a consecuencia que un subgénero tan rico, parezca agotado, además de poco imaginativo. Por fortuna, existen películas que vienen a quebrar un poco el molde para mostrarnos los alcances que pueden tener las historias de este tipo, sin sacrificar los elementos que las hacen amigables al público.

Me estas matando Susana cuenta la historia de Eligio, un joven actor mexicano de poca monta, carismático, amiguero, parrandero y con su debida dosis de machismo, quien tendrá que emprender un viaje a Estados Unidos para buscar a su mujer Susana, quien lo ha dejado para irse a estudiar al país vecino.

O quizás es la historia de Susana, una española inteligente y talentosa escritora, quien se siente atrapada en el ritmo de vida que tiene en México y aprovecha la oportunidad para escapar a los Estados Unidos para participar en un curso de escritores, gracias a una beca que ganó, que ademas es acechada por su esposo Eligio. Eso es lo interesante del filme.

Roberto Sneider (quien anteriormente había adaptado a cine el libro Arráncame la vida de Ángeles Mastretta) decide adaptar su versión del libro Ciudades desiertas de José Agustín, en lugar de trasladar la obra tal cual es al cine. Lo cual resulta un gran acierto, puesto a que aligera el peso narrativo de la novela, haciendo más ágil la historia dentro de la película (lo cual funciona con el espectador que consume un tipo de cine más ligero y está acostumbrado al ritmo de la comedia romántica de molde) pero sin perder su esencia.

Dicha adaptación aún conserva elementos fundamentales en la obra de José Agustín, como el machismo arraigado en las nuevas generaciones, el despertar de la mujer a su independencia, el choque cultural entre México y Estados Unidos y sobre todo, las relaciones amorosas que ya no encajan en los viejos estereotipos de la vida de pareja.

De manera notable, Sneider traslada a nuestros tiempos cada elemento de la historia, haciendo que la historia funcione tan bien como en la novela, lo cual se debe en gran parte al excelente trabajo de Gael García como Eligio y a Veronica Echegui como Susana, quienes dotan de imperfección a sus personajes volviéndolos cercanos a cualquiera que los mire.

Y es que Me estás matando Susana es un relato sobre dos personas, más allá de un hombre y una mujer; una pareja que no funciona bajo las normas sociales de lo que significa ser marido y mujer. Esa imperfección e irracionalidad que cada uno presenta en sus acciones, los vuelve el blanco perfecto para que el espectador los juzgue, se encabrone con ellos o los ame. Personajes que reviven al público.

Pero no todo es la historia, pues esta sí es una película en toda su extensión (no como otras que parecen telefilmes); el diseño de producción a cargo de Eugenio Caballero (ganador del Oscar por El Laberinto del Fauno) transmite la vitalidad de la ciudad de México y lo acogedor de sus lugares, contraponiéndolo con lo seco y frío de la cultura estadounidense.

El montaje es muy ágil, siguiendo un ritmo de comedia pero deteniéndose en ciertos momentos cumbres para los cambios en los personajes, así como de la misma historia. Mención aparte al soundtrack, que no sólo es atinado en la selección de canciones (una mezcla bizarra y exquisita) si no que también son utilizadas para musicalizar momentos perfectamente, como la canción de trova mientras Eligio y Susana tienen sexo o esa gran secuencia musicalizada con El que pierde a una mujer de Luis Alcaraz.

Me estás matando Susana es una historia de amor que parece diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en cine, pero muy parecida a lo que vivimos; un relato sobre cómo buscamos romper el modelo del amor al que estamos acostumbrados para buscar nuestra libertad, pero a su vez no podemos prescindir del sentirnos amados y únicos para otra persona.

Sean bienvenidas este tipo de propuestas.

 

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