Vans cumplió 50 Años y no escatimó en los más mínimo para agradecer a sus seguidores con una serie de eventos y fiestas, las cuales fueron todas un éxito. Culminaron el domingo pasado con presentaciones de skate y punk completamente gratis.


Fotos por: @AlexandraOlan y Mayra Rojo

después de haber experimentado grandes eventos y experiencias como el House of Vans con Wu Tang Clan y The Kills, la presentación de Elis Paprika en su Now Girls Rule, sus tres Waffle Movie Nights de documentales y muchísimos eventos más durante toda la semana, el Aniversario 50 de Vans cerró con todo al presentar de “sorpresa”, con pocos días de anticipación un cartel con Anti Flag de headliner.

Texto por: Alexandra Olán

De último momento Vans nos dijo ¡la fiesta se expande! Bien fue conocido en tierras chilangas que la marca Californiana tiraría la casa por la ventana para su 50 aniversario. Tras presenciar diversos eventos en donde el cine, el deporte, la moda y la música (mucha, bastante música) se hicieron presentes, nos sorprendieron anunciando que el festejo se extendería un día más.
Apenas nos encontrábamos reponiéndonos de esa intensa velada con Wu-Tang Clan, The Kills y Jamie XX cuándo nos notificaron que Anti-Flag, Fucked Up y Wavves se unirían a la celebración para dar cierre a esta serie de eventos y sin la odisea de encadenarte a las redes con tal de conseguir un boleto.

¿Otro House of Vans? ¿Por qué no? Ahí estábamos el domingo, puntuales en el Deportivo Plateros para cerrar esta celebración de casi una semana, total, al otro día no se trabaja… Tras una revisión minuciosa por parte de la organización, a las 2:00 pm ya estábamos dentro del recinto y listos para escuchar al grupo encargado de comenzar la celebración: Chingadazo de Kung Fu, sorprendiéndonos con un palomazo a cargo de Aldo, vocalista de Tungas.

¡Claro que nos hacía falta una chica aquí! Pensaba mientras observaba el show de Cardiel. El dúo venezolano definitivamente es una bomba de energía, más que sorprendernos, nos dejaron atónitos con su presentación y el vigor con el que repicaban sus instrumentos, dejándonos en claro que 2 talentos son más que suficiente para hacer saltar a toda una audiencia.

Llega el momento de ver a Wavves y todo parece transcurrir con normalidad hasta que escuchamos a un afónico Nathan Williams decirnos: ¡Lo siento, estoy muy enfermo! ¿Hay alguien que se sepa la próxima canción? Dándole la oportunidad a más de un fan de subir al escenario. No importaba si cantaban bien, lo importante era la convicción y la emoción que se apoderaron de los afortunados (y cabe decir valientes) que decidieron tomar el micrófono. Lamentablemente muchos nos quedamos con las ganas de ver al grupo dándonos un show al 100, pero esperamos que cumplan con su promesa de volver a visitarnos pronto y poder reivindicarse con su público.

Después de lo experimentado ese día puedo hacer esta afirmación con seguridad: “Punk es aquello que pasa mientras Fucked Up está en el escenario”. Damian Abraham nos dejó en claro de que habla la gente cuándo se refiere a un vocalista como frontman. ¡Nadie paraba a este hombre! Saltaba, gritaba, se quitaba la playera, maniobraba con el micrófono mientras corría de un lado a otro con tal de estar más cerca de sus fans, una locura es poco para describir la presentación de los canadienses esa tarde.
La noche nos ha alcanzado y el público pide a Anti-Flag. Uno de los aspectos más característicos del grupo es contar con temas como Fuck Police Brutality y 911 For Peace que se encuentran cargados con un discurso político y social, así que no nos extraña cuando Justin Sane grita a todo pulmón: F*ck you Donald Trump y la eufórica respuesta del público no se hace esperar.

Grandes y chicos disfrutaban del espectáculo, gente de todas las edades bailaban en sus lugares al ritmo del punk-rock mientras la aparición de diversos moshpits era inevitable. El show iba avanzando con temas como The Press Corpse, Fabled World, This Is The End (For You My Friend) y algunos no pudimos evitar gritar como adolescente en concierto de One Direction cuándo el grupo covereo Should I stay or should I go de los legendarios The Clash.

Lamentablemente hemos llegado al final y Die For The Goverment comienza a sonar en el recinto, pero también llega ese momento en el que Pat (baterista de la agrupación) decide descender con los asistentes para tocar rodeado por ellos, cerrando así una épica presentación que se preservará en la memoria de la mayoría de los presentes.

Cuando la música se acaba el público empieza a dispersarse; algunos se forman con la esperanza de todavía alcanzar los últimos hot-dogs del evento, unos aprovechan para pasar al baño antes de emprender la travesía a sus hogares, mientras otros salen esperando agarrar el próximo camión o taxi que los lleve a sus destinos, pero partiendo con una sonrisa colectiva que seguramente durará por varios días.

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Doctora en Historia del Arte Lationamericano especialista en arte contemporáneo y cine.