Crimson Peak: Guillermo del Toro en estado de gracia

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¿Quién dice que en Crimson Peak no hay terror? de hecho, esta es la película mas cercana al cine de ese género que Guillermo del Toro ha realizado; pero no es un terror convencional, es una seducción al terror más puro, ese que se genera por atmósferas y no por trucos industriales para hacer gritar al consumidor. Y por cierto, el que siga creyendo que Guillermo del Toro ha hecho “películas de terror” en su amplia filmografía, debería revisarla de nuevo.

La aspirante a escritora Edith Cushing (Mia Wasikowska) está huyendo de un trauma infantil. Tras toparse con un seductor desconocido que le roba el corazón, la joven se debate ahora entre el amor por su amigo de la infancia, el Dr. Alan McMichael (Charlie Hunnam), y el misterioso desconocido que acaba de conocer, Sir Thomas Sharpe (Tom Hiddleston). Pero las dudas de Edith se disipan y decide casarse con Thomas. Los dos se mudarán a una misteriosa casa en la cima de una montaña con Lady Lucille Sharpe (la increíble Jessica Chastain), hermana del misterioso forastero. Allí, en esa montaña de terreno arcilloso de un intenso color rojo sangre, la joven trata de escapar de sus propios fantasmas del pasado, y empieza a descubrir una casa que respira, sangra y está llena de recuerdos y espíritus. Entre el deseo y las sombras, el misterio y la locura, se esconde la verdad sobre la cumbre escarlata, un lugar lleno de secretos que perseguirán a Edith para siempre.

Antes que director y guionista de cine, Guillermo del Toro es un cinéfilo empedernido y eso ha quedado plasmado a lo largo de su filmografía. Pero lo importante no es su conocimiento exquisito sobre cine ó literatura, lo trascendente es como amalgama su bagaje cultural para crear una visión propia y única que lo ha convertido en un AUTOR, de los cuales existen muy pocos en el cine moderno.

Crimson Peak es la cumbre del cine del autor Guillermo del Toro; el punto mas alto cinematográficamente hablando de su carrera, con una técnica espléndida que no solamente embellece la película si no que está al servicio de la narrativa y una historia que rompe con la línea de sus personajes que había planteado en cintas anteriores (excluyendo Pacific Rim y sus adaptaciones de Blade y Hellboy). Aquí los protagonistas infantiles han crecido y el amor familiar se desbarata en un vínculo perverso.

La historia de amor es sencilla pero sus personajes no; estos están dotados de peculiaridades engañosas, capullos sociales que abrirán avanzada la película y surgirá la naturaleza de cada protagonista. El romance se mancha de sangre, lo suficiente para sacar de la comodidad sentimental al espectador, pero eso si, sin caer nunca en el gore.

El guión arma una narrativa que se asemeja a una novela y deja plasmada la esencia de obra literaria a lo largo de la duración del filme, dejándonos la sensación de estar leyendo una novela de amor, traición y pasión en donde se construye una especie de “Torre de Babel” donde el mundo de los vivos se comunica con el de los muertos. Incluso del Toro mete a su protagonista en un juego Kafkiano donde Edith se vuelve partícipe de su misma novela y la película se va cuestionando a sí misma (sé que suena muy raro, pero cuando la vean seguro me entenderán).

Por supuesto que lo que resalta a simple vista en Crimson Peak es el diseño de arte, pero no es lo único sobresaliente; dentro de esa preciosa y tenebrosa mansión, hay vida. La mansión de Crimson Peak es un personaje más, incluso diría que es el mas importante. La casona tiene vida: respira por el efecto físico de las chimeneas, se queja por medio de los tronidos de sus viejas tablas e incluso sangra a través del efecto que produce la arcilla en el lugar. Pero sobre todo, este lugar transforma a sus habitantes y es cómplice al guardar secretos oscuros tras sus paredes.
Esto resalta visualmente gracias al tremendo trabajo de arte, donde lo podemos ver reflejado en los colores ocres y opacos que son contrastados únicamente por la arcilla y la sangre o los muebles que cambian de tamaño acorde al estado en que se encuentra Edith (cuando se asusta los muebles se ven mas grandes y cuando saca el coraje vuelven a su estado normal e incluso mas pequeños). Los insectos (elemento recurrente en el cine de del Toro) son polillas, mariposas y hormigas que construyen una microscópica metáfora que rumbo al final, toma una dimensión asombrosa (pongan atención a la explicación que hace Lucille sobre los insectos y posteriormente la forma que toma su vestido en la persecución final, es HERMOSA).

Otro elemento exquisito de la película son las transiciones, que van desde un cerrado con iris donde el círculo se queda en un detalle importante de la escena (muy al estilo del cine mudo), pasando por delicadas disolvencias que suavizan cada entrada de la escena próxima, hasta eficaces match cuts donde la espalda de Thomas se convierte en un árbol para dar paso a la siguiente escena. Insisto, es el del Toro más cinematográfico que hemos visto.

Existen ya muchas quejas sobre este film por no se “de miedo”, por “ser muy obvia” y por “tener fantasmas muy chafas en lugar de los monstruos del cine de del Toro”. Bueno, del Toro NUNCA ha hecho cine “de miedo” (los reto a que me digan una sola película que del Toro haya hecho de terror), tal como lo dice Edith en una escena “no es una historia de fantasmas, sólo hay un fantasma en la historia”; el que sea “muy obvia” tampoco es nuevo en el cine de Guillermo, ¿cuándo nos ha entregado un giro de tuerca en sus historias? ¡por supuesto que no!, ¿que del Toro es repetitivo en su cine? bueno, quizás no queda claro lo que significa el cine de autor (que es mas referencial que repetitivo) y por último, los fantasmas de Crimson Peak son los mismos que ha utilizado del Toro en sus cintas: fantasmas melancólicos que no buscan asustar ni hacer daño a los vivos, de hecho, todo lo maligno siempre termina siendo causa de un humano. ¿Y el monstruo?, si hay uno en Crimson Peak y de hecho es el mas temible y perverso que se haya visto en una película de del Toro: el amor.

Crimson Peak es la película que pudo haber escrito Edgar Allan Poe, dirigido Roger Corman y protagonizado Vincent Price, pero es el resultado de un Guillermo del Toro en estado de gracia que nos entrega una gran película, donde la violencia y el amor no están distantes y una de las escenas mas bellas del año está compuesta por una muerte, una decepción amorosa y lágrimas de sangre.

Sin embargo la película no es perfecta: se nota en la toma de decisiones que toma el guión rumbo al final (la invulnerabilidad de Edith ante los ataques que sufre) y sobre todo el letargo que le aporta Mia Wasikowska a su personaje, que provoca que la historia por momentos caiga en arcilla sin poder moverse libremente. Pero aún así, estas mismas decisiones podrían estar justificadas si tomamos en cuenta el como termina la película, ese final que retoma la idea de los sueños de escritora de la joven Edith.

Se vale que una película no guste y que sea atacada por el disgusto o rechazo que pueda causar en uno, pero que sea por lo que es la película y no por lo que se espera que sea, por que eso se puede volver un impedimento para no descubrir el trabajo de uno de los pocos autores más interesantes del cine actual.

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