Mastodon presenta Marrow Deep, disco ovacionado por la crítica, marcando su primer larga duración desde 2021

Antes de ver los puestos, se escucha que algo está pasando. Por un lado, una guitarra golpeada distorsionada sale de una bocina vieja, un Don pasa con sus cedés buscando vender o intercambiar. Unos son piratas, se ve por el color de la portada.
Otro, algo ingenuo, pregunta por un vinilo de Black Sabbath. Huele a mota, sudor y cuero. La tira, como le decíamos en los 90, no entra ni entrará a la famosa calle de Aldama, custodiada por punketos, darketos, rockeros, y la banda eriza.
La Ciudad de México se transforma entre playeras negras, parches, discos usados, chamarras y botas que han sobrevivido más conciertos que algunos de nosotros.
Tenía 12 años cuando caminé por primera vez esa calle del Tianguis Cultural. Buscaba el cassette de Niño sin Amor, de El Tri.
Aprendí que ahí la música no solamente se escucha: se busca. Se pregunta por ella, se intercambia, se presume, se colecciona.
Muchos años antes, llegó banda metalera de la periferia urbana de Neza, Iztapalapa, Santo Domingo. El Chopo nació en 1980 dentro del Museo Universitario como un espacio para que coleccionistas y melómanos intercambiaran discos, revistas y libros.
Con el tiempo salió a la calle y terminó convirtiéndose en uno de los grandes refugios de la contracultura musical de la capital mexicana. Reconocido en 2023 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México.
Por esa calle circularon los primeros discos de Mastodon. El Remission (2002), publicado en Relapse Records, fue una cascada de hardcore con riffs y polirritmia que jalaba greña.
Con Leviathan (2004) llegó el cambio total. Creado por Dailor durante un vuelo de Hawái a Londres mientras leía Moby Dick, lo pensó con una onda marina con tremenda fuerza. Tanto que Rolling Stone lo ubicó en el puesto 46 de los 100 mejores álbumes de metal de todos los tiempos.
Mastodon nunca ha sido una banda sencilla o del montón con mas de lo mismo. Desde su nacimiento en Atlanta, levantaron una carrera a partir del progresivo, riffs pesados, cambios inesperados, psicodelia, y una relación -sin querer- bastante rara con la muerte.
Debajo de esa maquinaria existen las mentes de cuatro músicos intentando convertir sus pérdidas en canciones. Marrow Deep nació después de una etapa marcada por la muerte de la madre de Brann Dailor y por el fallecimiento de Brent Hinds, guitarrista y una de las figuras fundamentales de la banda.
Hinds dejó el grupo en 2025 y murió meses después en un accidente de motocicleta. El álbum comenzó a grabarse apenas dos semanas después de su partida.
Mastodon sabe que lo suyo es diferente. El duelo mostró amplificadores profundos, bajos gruesos, baterías que parecen atravesar los audífonos, y guitarras que entran como si alguien hubiera aventado una puerta de metal.
El primer golpe llega con Barbarians Blood, track que camina directamente a despertar tus sentidos. El riff tiene esa sensación de peligro, el sinte de Nogueira crea atmósferas que le dan cuerpo y misterio.
Hay momentos en los que la banda se pierde demasiado en arreglos que tardan en despegar. In the Ruins (ya reseñado por Bizarro FM) y Moth and Bone pueden sentirse más largos de lo necesario. Entiendo que así puede ser el progresivo.
Si bien es un respiro luego de venir de tracks potentes y rápidos, se entiende que así fue pensado, como es la vida, un sube y baja de emociones.
Inspirado en las Tres Parcas de la mitología griega y en los frágiles hilos que conectan la vida, transforman, en 65 minutos, su dolor y esperanza, en una propuesta arriesgada y emocionalmente resonante en su histórica carrera.
Nick Johnston entró como nuevo guitarrista y aportó una energía diferente. No intenta disfrazarse de Hinds, y eso se valora. Su participación ayuda a que Mastodon no parezca una banda haciendo una imitación de sí misma.
También aparece João Nogueira en los teclados, agregando capas que hacen que varias canciones respiren.
Con The Vanishing sentirás que la espera valió la pena. Es impresionante. Comienza con el bajo distorsionado de LA leyenda: Geezer Butler.
Aparecen también las voces con filtro coqueteando el estilo de Planet Caravan (Black Sabbath, 1970), con la participación de Joe Duplantier de Gojira.
Y hablando de Joe, la lista de invitados fue selecta: Josh Homme de Queens of the Stone Age, Neil Fallon de Clutch, Randy Blythe de Lamb of God, los integrantes de Converge, Nate Newton y Ben Koller.
Marrow Deep fue coproducido por Mastodon en su propio estudio, West End Sound, en Atlanta, junto a Patrik Berger, quien ha trabajado con Lana Del Rey y Charli XCX y Kurt Ballou de High On Fire y Converge.
La mezcla estuvo a cargo de Andrew Scheps, reconocido por su trabajo con Adele, Black Sabbath y Metallica.
La placa mantiene los riffs contundentes, la composición aventurada y la profundidad emocional que durante años han definido a Mastodon.
Solo que esta nueva etapa está impulsada por una energía renovada que da como resultado algunas de las canciones más contundentes y cautivadoras de toda su carrera.
El grupo celebrará el lanzamiento con The Poisonous Weapons Tour, una extensa gira por Estados Unidos que contará con Deafheaven y Alcest como invitados especiales.
Comenzará el 16 de septiembre en Orlando y llevará a las tres bandas por todo el país, antes de concluir el 24 de octubre en Sick New World Dallas.
Antes de streams, antes de YouTube, existió un lugar lleno de oídos buscadores de sonidos nuevos, de bandas de culto, pero sobre todo, de historia sonora como cada letra de Mastodon y su Marrow Deep.

