El segundo día del Festival Arre 2026 estuvo marcado por la lluvia, una pausa en las actividades y cambios en el flujo del público. A pesar de ello, la jornada finalmente continuó con música en vivo, mucho baile, coctelería y ambiente dentro del Estadio GNP.
El domingo 6 de septiembre, el Festival Arre 2026 vivió su segunda jornada en el Estadio GNP en una tarde que comenzó con un panorama drástico y sorpresivo, pues la lluvia nos sorprendió a todos al grado que OCESA se vio en la necesidad de suspender actividades para cuidar a los asistentes que estaban ya tanto dentro, como por entrar al venue, pero poco a poco fue tomando forma entre música, bebidas y la expectativa de disfrutar de una nueva jornada dedicada a los sonidos de la música regional.
Las actividades estaban contempladas para comenzar alrededor de las 16 horas, sin embargo, la lluvia apareció desde temprano y obligó a modificar los planes iniciales.
La lluvia cambió los planes desde el inicio
Uno de los momentos que llamó la atención durante esta pausa fue el colapso de un stand de tequila, ocurrido mientras las condiciones meteorológicas complicaban el desarrollo normal del festival, a lo que nos pidieron esperarnos a nuevas noticias.
La situación sucedió cuando todavía no había una gran cantidad de personas dentro del recinto, por lo que el flujo de asistentes se encontraba lejos de la concentración que suele caracterizar a un festival de estas dimensiones.
Ante el incremento de la lluvia, las actividades permanecieron detenidas durante un par de horas. Para quienes ya habían llegado al Estadio GNP, esto significó esperar a que las condiciones permitieran retomar la jornada.
Fue aproximadamente hacia las 18:00 horas cuando nuevamente se permitió el acceso y el festival comenzó a recuperar su ritmo.
A partir de ese momento, los asistentes volvieron a ocupar los diferentes espacios del recinto y la jornada comenzó a tomar una dinámica distinta. La tarde-noche avanzó entre música, encuentros entre amigos y una oferta gastronómica y de bebidas que buscaba mantener vivo el ambiente pese a las condiciones del clima.
Coctelería para acompañar
Entre las opciones disponibles para los asistentes también destacó la variedad de coctelería con ron, tequila y mezcal, principalmente, una alternativa para quienes buscaban algo más allá de las bebidas tradicionales mientras recorrían las instalaciones del festival.
Después de la pausa ocasionada por la lluvia, estos espacios ayudaron a recuperar parte del ambiente que se había quedado en espera durante las primeras horas de la jornada.
Con el paso del tiempo, el público comenzó a concentrarse nuevamente y el festival retomó su actividad, aunque la lluvia continuaba siendo una presencia constante en el segundo día del Arre.
La lluvia volvió a intensificarse alrededor de las 20:30 h. Para entonces, el festival ya se encontraba nuevamente en funcionamiento y, a diferencia de lo ocurrido al inicio de la jornada, las actividades no fueron suspendidas nuevamente.
Logramos ver actos como Los 2 de la S, Mi Banda el Mexicano y un poquito de Los Dos Carnales –talento que valió totalmente la pena para un solo día-.
El escenario principal Pepsi Black fue el responsable al recibir a Mi Banda el Mexicano y de que los asistentes ni sintiéramos la lluvia. Pues la agrupación demostró por qué es toda una leyenda viviente de la fiesta popular.
Desde los primeros compases, miles de asistentes de todas las edades se unieron en una sola marea de sombreros y pasos prohibidos, mientras se entregaban por completo a una descarga de energía nostálgica que encendió la jornada del domingo.
El momento esperado llegó: hicieron sonar ‘Ramito de Violetas’ y sin importar la llovizna, se veían levantados todos los celulares con luces encendidas o para grabar mientras el público coreaba a todo pulmón todas las canciones.
Entre solos de sintetizador vibrantes, interacción constante con el público y un ambiente de pura celebración, la banda ofreció una de las presentaciones más festivas y queridas de esta edición. Con esta actuación, Mi Banda el Mexicano reafirmó que su legado no conoce fronteras ni generaciones, dejando el listón muy alto en el marco del festival.
Sin embargo, el aguacero terminó influyendo en el comportamiento del público, mientras unos huían, otros cuantos sí decidieron quedarse y otros apenas llegaban para esperar el show de Alejandro Fernández.
Así, el segundo día del Festival Arre tuvo una dinámica completamente distinta a la que se podría esperar de una jornada convencional: comenzó con una pausa provocada por el mal tiempo, tuvo que esperar varias horas para recuperar su actividad y finalmente continuó durante la noche bajo una lluvia que terminó haciendo que parte del público emprendiera el regreso a casa.
Los festivales al aire libre siempre tienen un elemento imposible de controlar y, en esta ocasión, la lluvia terminó convirtiéndose en uno de los protagonistas del segundo día del Arre 2026.
La jornada también dejó claro que, en un festival, el público juega un papel importante en la manera en que se vive cada día. Mientras algunos prefirieron resguardarse y posteriormente retirarse cuando la lluvia aumentó, otros decidieron quedarse hasta el final y disfrutar de lo que quedaba de la programación.
Así, el domingo 6 de septiembre, el Festival Arre 2026 cerró su segundo día en el Estadio GNP con una estampa muy distinta a la de una tarde soleada de festival: paraguas, lluvia, asistentes buscando refugio y otros tantos decididos a seguir con la fiesta.
















