The Offspring homenajea el 50° aniversario de Ramones con el lanzamiento oficial de su versión de I wanna be sedated.

Quisiera pensar que todo adolescente tomó un instrumento y estuvo en una banda en el garage de la casa.

Sin nombre tocábamos en la sala del Burro, el baterista; Roberto el “Snake” con su bajo Fender, Juan Pablo el “Penas” la guitarra principal, y yo la segunda guitarra, que por cierto aún tengo colgada en mi habitación.

En realidad me uní tiempo después al grupo. Los escuché tocar un viernes y les pregunté si había chance, que estaba sacando la de Come out and play de The Offspring. Gracias a esa revista de Guiar Player.

Los ensayos fueron cada viernes saliendo de la secundaria y continuaron en los primeros años de la preparatoria. El repertorio no era tan amplio, y las presentaciones nulas. Si acaso en una fiestecilla en casa de Raúl, otro gran amigo de la primaria.

Ahora que The Offspring anunció el lanzamiento de I Wanna Be Sedated, para conmemorar los 50 años del álbum debut homónimo de Ramones, no dudé en ponerla todo el día y ponerme a leer sobre la influencia que tuvo en los californianos.

Encapsularon la energía visceral del tema original y se metieron al estudio para inmortalizar un tributo que sus seguidores llevaban años esperando.

Escrita principalmente por Joey Ramone, el tema nació como una canción para ir en el auto. Todo durante una Navidad en Londres, cuando junto a Dee Dee Ramone se quedaron atrapados en su hotel por el cierre de calle en los festejos.

Ramones siempre manejó una estructura de tres acordes con progresiones básicas. Se alejaron por completo de los larguísimos solos de guitarra y la complejidad técnica del rock progresivo de los años 70.

Por su parte, The Offspring agregó a la velocidad y energía punk estribillos melódicos muy pegajosos del pop y mantuvo parte de la crítica social, cosa que no hicieron cuando se llamaban Manic Subsidal.

En 1992 firmaron con Epitaph Records, aquella disquera fundada por Brett Gurewitz, guitarrista de Bad Religion, con sede en Hollywood, para emitir la placa Ignition. Trae 12 temas que no pasan de los 3 minutos. También es lo bonito del punk.

Que dicho sea de paso, los temas recomendados por Bizarro FM serían: Kick him when he´s down, Take it like a man, Dirty Magic, Burn it up, L.A.P.D., Forever and a Day.

Cuando sacaron el disco Smash (1994) las cosas cambiaron muy rápido. Pasaron de ser casi desconocidos a ser lo máximo para muchos. Fue un periodo emocionante, como lo recuerda Dexter Holland en alguna entrevista.

Y es que fueron tracks como Self Esteem, Come out and play (canción con la que abren sus conciertos), Gotta get away, Bad habit, que movieron a la chaviza de ese entonces a comprar el disco, haciendo que subiera en las listas de popularidad.

Ya para 1998 el álbum Americana, los consolidó con un sonido más pop-punk que los hizo accesible a las masas, en gran medida Pretty Fly fue clave en el resurgimiento del género en la década de los 90.

En vivo The Offspring no le teme a nada. Ni a lo que digan los metaleros de hueso colorado. Como cuando en su presentación en el legendario festival francés Hellfest, armó el moshpit más grande de la historia.

Aquel día, el giro inesperado fue la música: no lo hicieron con uno de sus himnos a toda velocidad, sino tocaron su versión punk de Love Story de Taylor Swift. Miles punketos terminaron empujándose al ritmo de la icono pop.

Muchas de sus presentaciones incluyen al inicio dinámicas como la Headbang Cam, donde enfocan a quienes agitan la greña o cabeza con más energía; la Booty Cam y Kiss Cam, acompañadas de trivias en estilo de videojuegos de 8 bits.

Parte notoria del show es la química entre Dexter Holland y Noodles (Kevin John Wasserman). Tras conocerse desde la escuela y bares, se comportan como dupla de comediantes experimentados con instrumentos.

A la mitad del concierto, Kevin suele ejecutar varios riffs de Electric Funeral / Paranoid (Black Sabbath), Crazy Train de Ozzy Osbourne, y la clásica In the Hall of the Mountain King, del compositor noruego Edvard Grieg, icono del romanticismo tardío.

The Offspring representa lo que muchos quieren decir y no pueden. Desde opiniones contra el movimiento ultraderechista, hasta el despido de su baterista por no querer vacunarse contra COVID.

Y algunos trolleos al anunciar que su disco se llamaría Chinese Democracy, para desatar la rabia de Axl Rose, frontman de Guns N’ Roses. Cuestión que sólo quedó en advertencia de demanda por éste último.

Estoy un 90% seguro que The Offspring tocará en el Corona Capital 2026 I Wanna Be Sedated. Además de All I Want, Want You Bad, Staring at the Sun, Hammerhead, Make It All Right.

Desde luego entre muchas otras rolas clásicas en su mayoría del Americana, para cerrar con The Kids Aren’t Alright, You’re Gonna Go Far Kid, y Self Esteem.

No sé tú, pero ahí estaré a un costado del escenario, levantando mi vaso por aquellos chavos que tuvieron su banda en la sala de la casa, que nunca probaron las mieles del escenario y el punk.

Va por ustedes, queridos amigos, Roberto, Juan Pablo, y Burro. Pero sobre todo por la música que nos hace vivir experiencias memorables e imborrables.

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Armen
Productor de radio / Locutor de DoReBeat, 94.9 FM @ Mty. Manager de bandas independientes & tatuadores.