El Lunario fue el venue en el cual la banda tapatía Disidente celebró su 25 aniversario.
A pesar de la tormenta de este fin de semana y otro par de eventos que hubo en los venues vecinos, el Lunario del Auditorio Nacional fue la sede elegida por Disidente para celebrar 25 años de música a través de un show íntimo dedicado a verdaderos fans.
A lo largo de 120 minutos de pura adrenalina y sin dar tregua al descanso, la agrupación originaria de Guadalajara nos dio un recorrido musical de nostalgia que va desde 1999 hasta el día de hoy.
Recordamos sus inicios y primeros acercamientos a la escena cuando participaron en un evento en el Hard Rock Live en su ciudad natal en el 2000 en el que llegaron con el tema “‘Reciclar’, mismo que les dio paso a posicionarse y es parte de su primer demo con el mismo nombre.
Después de ser parte de festivales donde han compartido escenario con talento como Molotov, Café Tacvba, La Cuca, Babasónicos, The Bravery, Incubus y muchos más, recordamos también su participación en los shows #GIG105 de Reactor 105 con una presentación gratis desde La Cineteca México (extrañamos esos acercamientos musicales, snif).
Para esta nueva etapa, el vocalista y guitarrista Alejandro Mendoza recientemente en algunas entrevistas ha hablado sobre su búsqueda constante para reconstruirse y mantenerse alejados de ser una banda que solo toca su primer disco y llevar años sin sacar nueva música y la prueba de ello es el estreno de su más reciente álbum Súper Abismo y un lanzamiento edición en vinilo de su primer disco “Y si tuviera disquera”.
Considerada una banda ejemplo claro de proyecto independiente en su formación y esencia, Disidente deja bien marcado que el rock siempre les ha sido sinónimo de libertad y resistencia artística, y a diferencia de otros géneros, la gente que se ha sumado a su historia es una audiencia que los sigue desde sus inicios sin ser una banda que es parte de una cadena de televisión dedicada a la música, sino a través de los canales de transmisión en radio y digitales.
Los músicos se muestran conscientes de que el mundo y la industria están en constante cambio y se han mostrado en todo momento en aceptación a los cambios y en vivirlos bajo sus creencias y valores, sobre todo, por el compromiso que tienen con su audiencia.
Pues es hoy, después de dos décadas de guitarras, letras crudas y un sonido auténtico, que la noche del 4 de julio, Disidente reunió a pequeños y grandes, familias, amigos y parejas, para regalarnos un pase más a la melancolía musical con un setlist de ensueño.
Rostros felices, vibra maravillosa, gritos de euforia, gargantas desgarradas y hasta lágrimas de emoción vimos rodar durante estas dos horas de concierto que sumó complicidad absoluta entre el escenario y la pista, y así se demostró que el idilio entre Disidente y sus seguidores capitalinos está intacta y se fortalece con el paso del tiempo.
Uno de los momentos más exquisitos ocurrió frente al escenario; entre el público destacaba un niño de aproximadamente diez años que, desde la primera fila, cantó, brincó y celebró cada tema con la misma pasión que quienes llevan más de veinte años de seguir a la agrupación. Su entusiasmo recordó que el rock sigue encontrando nuevas generaciones dispuestas a apropiarse de estas canciones y mantener viva su historia.
Más allá de la ejecución musical, logramos observar una vez más el oficio que solo se consigue tras años de escenarios, giras y canciones, y transmitieron una profunda gratitud hacia un público que ha permanecido a su lado todo este tiempo.
En una velada que quedará grabada en la memoria de los asistentes en uno de los escenarios más íntimos y emblemáticos de la capital, la energía que se vivió acompañada de acordes potentes fue todo un profundo sentimiento de comunidad que no dejó de saltar, cantar y festejar junto con ellos, esta trayectoria que ha marcado a más de una generación demostrándolo así, con un lleno total.
El clímax de esta etapa de su gira se consolidó de manera espectacular este este fin de semana con una auténtica comunión. Desde los primeros acordes, la atmósfera se inundó de una nostalgia electrizante que nos hizo olvidar todo lo que ocurre fuera del foro y animarnos a querernos quedar para siempre en este momento.
Cada canción despertó recuerdos de distintas épocas, de conciertos pasados y de discos que acompañaron momentos importantes. Más que un concierto, fue una reunión entre viejos amigos unidos por las mismas canciones, donde el tiempo pareció detenerse por un par de horas.
Entre los temas más fuertes que disfrutamos esta noche se encuentran Gris, Igual que tú, Ayer y por supuesto, entre los más esperados por todos los presentes se encuentran: Gracias por el Rock N´Roll y Decidir, homenaje a esa pasión inquebrantable que los mantiene vigente en nuestros corazones y nos mostraron de nuevo, que el catálogo de la banda conserva la fuerza suficiente para conectar con público de todas edades.
¿Lo mejor de la presentación? Disidente continúa haciendo lo que mejor sabe hacer: reunir personas alrededor de la música y demostrar que el rock no solo se escucha, también se vive.











