Robert Eggers llego al cine de una forma un tanto más que casual, inusitada para muchos, el encanto y fascinación por el estilo de cine que comenzó a estampar con The VVich fue algo digno de aplaudirse.

Ver el terror más allá de los multicitados jumpscare si bien no era algo tomado muy en cuenta a la hora de narrar relatos con altos niveles de tensión si es algo de lo cual puede sentirse orgulloso de ser padrino en el genero actual de terror/suspenso.

Y es que suena sencillo repetir una y otra y otra vez esta introducción en cada una de sus criticas/sinopsis; pero es algo bastante valido y más que digno, la nueva generación de directores del genero que más nos pone a sudar (auspiciada por la visión de A24) esta llegando con un golpe de autoridad tremendo, las nuevas sensaciones y hasta pensamientos que podemos oler, sentir y saborear son gracias al atino de los Eggers, Peele y Aster que están haciéndole un autentico homenaje al género y lo visten para ser candidato a grandes reconocimientos en el plano internacional; misma situación que veremos confirmada en el momento de encender The Lighthouse.

Basándose sobre todo en varios textos de Herman Melville; una pequeña y bastante obscura isla ubicada en Maine, a mediados del siglo XIX, muy en altamar, nos encuentra con dos personajes, el veterano Thomas Wake (W.Dafoe) y un joven aprendiz Ephraim Winslow (R. Pattinson) que por contrato son enviados a cuidar “El Faro” durante 4 semanas, actividad que parece ser un tanto agradable para este par de personajes.

Sin embargo, con el pasar de los días, el ambiente se tornará cada vez más obscuro para nuestros personajes, las pláticas muchas veces con un sentido de determinar quien es el “hombre” de poder, el alcohol y las bajas pasiones marcaran un punto de inflexión entre nuestros protagonistas, llevándolos desde una complicidad digna de hermanos a duelos psicológicos y físicos que nos llevaran e desbordar todas las emociones conocidas (y desconocidas) por el hombre.

El segundo proyecto cinematográfico de Robert Eggers resulta ser una película difícil de olvidar; logrando hacer que su obra anterior The VVich tome aún más relevancia, el cineasta norteamericano esta marcando un estilo único, tomando elementos claramente comunes para desarrollarlos en algo más que fantástico.

Muchos pensarían que el ver un monólogo de 113 minutos sería la clara definición de “aburrimiento”, sin embargo una vez más todo mérito de Robert Eggers que junto a su hermano Max Eggers y basándose en textos de Melville nos entrega un guión solido, completamente entretenido, que si bien tiene un inicio un poco burdo es solo para dejarnos en claro los frenéticos giros que dará el relato de los fareros, una clase digna de lo que es el nuevo genero del suspense que esta trayendo a los Aster, Peele y Eggers a posicionarse como lideres en la dirección y guionismo del renaciente genero.

Otro punto bastante poderoso de The Lighthouse sin duda son sus actuaciones; bastante fáciles de juzgar considerando que son prácticamente 3 los actores que comprende el cast del filme, sin embargo es muy justo sacar todo el jugo posible de los constantes duelos que nos regalaron Pattinson y Dafoe, saliendo sin duda mucho más laureado por su sorpresiva irrupción el talento de Pattinson.

Robert Pattinson no solo ha sido cuestionado muchas veces por su capacidad histriónica, hasta sus nuevos personajes que se ha ganado en las ultimas audiciones han despertado múltiples comentarios en contra del actor británico; afortunadamente gracias a un trabajo solido y sobre todo apoyado en el genial guion de los hermanos Eggers nos da una (si no es que la mejor) de sus más memorables actuaciones que se recuerde.

El riesgo de interpretar a un desequilibrado como al joven leñador Winslow te puede llevar a contagiarte de su locura como mencionara en una reciente entrevista Pattinson.

Misma locura le hizo dar todo su potencial en The Lighthouse; llevándonos al frenesí en más de una ocasión, con monólogos que son dignos de obras clásicas de la literatura, sin exagerar debe ser muy evidente que Pattinson será relacionado a los grandes premios y reconocimientos de la critica, obviamente también con e soporte que te da tener a W. Dafoe como comparsa.

Pocas veces una dupla me había logrado transmitir tanto sentimiento en pantalla; otro gran merito que tiene en El Faro la atinada dirección de Robert Eggers que no solo debe aplaudirse su capacidad de manejar un cast tan pequeño, sino la habilidad de transmitir todas esas sensaciones tan simples que hasta un elemento “imaginario” que ya verán en pantalla logre trascendencias inexplicables.

El terror se puede sentir en el ambiente gracias al atinado trabajo de Jarin Blaschke y Craig Lathrop; la producción y fotografía fueron elementos que hicieron por ejemplo de The VVich una obra escalofriante, en esta ocasión señalando además el elemento de ser un largometraje en blanco y negro; nos llevara a sentir las alucionaciones tan reales que nos dejara con una sensación helada, auspiciada además por la música de Mark Korven.

La obscuridad de The Lighthouse protagonizada por Robert Pattinson y Williem Dafoe es una experiencia alucinante y hasta en cierto punto adictiva, evocándonos a grandes cintas como The Shinning que nos enseño que hay cierta belleza en la locura, un duelo de poder, arrebatos y obscuridad que nos hará añorar más que nunca la luz, misma que vemos en la segunda obra de Robert Eggers que ayude probablemente no solo a su carrera, sino a demostrar que Pattinson también puede llevar luz más allá de sagas juveniles; una delicia para la temporada cinematográfica.

The Lighthouse
Duración
110 min.
País
Estados Unidos
Dirección
Robert Eggers
Guion
Robert Eggers, Max Eggers
Música
Mark Korven
Fotografía
Jarin Blaschke (B&W)
Reparto
Willem Dafoe, Robert Pattinson
Productora
New Regency Pictures / RT Features. Distribuida por A24
Género
Terror, Thriller psicológico.

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