El Festival Internacional de Cine de Venecia 2019 o La Mostra o concluyó el pasado sábado en medio de una algarabía y fanfarria solo equiparables a las de un circo romano.

Sin embargo, en lugar de gladiadores y leones, vivimos el desencanto encantador de un “pagliacci” en un drama sub urbano.

El festival inicio con una dosis de escándalo pocas veces vista. El retorno del legendario director Román Polanski a la escena cinematográfica llegó con mucho más que ganas de ver un buen cine. Los fantasmas que carga en sus espaldas siguen haciendo eco en la actualidad; mismas razones que provocaron a la presidenta del jurado, la directora pampera Lucrecia Martel a desistir de presentarse al estreno de J’Accuse, filme que marcó el regreso de Polanski a las marquesinas. Sus pecados sean ciertos o no, no han sido olvidados; no obstante para la presidente y director argentina nos dejó la reflexión de separar la “obra de la persona”

La presencia de esa película y de Polanski es muy buena para que pensemos en esa relación entre el hombre y la obra, en cuándo prescribe un crimen; para que pensemos ¿qué hacemos con un hombre que ha cometido una falta?, ¿lo ejecutamos y así nunca más tenemos que hacer las mismas preguntas?

J’Accuse de Polanski al final saldría laureada con el premio del gran jurado en la fiesta más antigua del albor cinematográfico.

Entre los múltiples estrenos que pudimos observar en la fiesta del cine, destacaron con mucha fuerza dos relatos fantásticos de la vida real, o tal vez no, pero sin duda la fuerza de sus historias son más que típicas en las decisiones reales.

Por un lado Scarlet Johansson nos mostró su potencia como actriz en el drama norteamericano Marriage Story de Noah Baumbach compartiendo escena con el nominado al Oscar, Adam Driver, además de Laura Dern y Ray Liotta; una comedia dramática que tiene como único fin el exponer los caminos tan dolorosos que simbolizan el fin de una relación que más allá del tema familiar también hace eco en toda la vida de Charlie (Driver) y Nicole (Johannson).

De la misma forma un rescate hijo/padre siempre tiene un transfondo bastante común. Sea en una granja o en el espacio sideral; reza un dicho bastante común en Latinoamérica “La sangre llama” y para Brad Pitt en el papel de Roy McBride la oportunidad de poder recuperar o de al menos salvar la memoria de su padre, el veterano astronauta Clifford McBride (Tommy Lee Jones) que ha sido olvidado por la mayoría después de una misión fallida buscando vida más allá de la Tierra.

Ad Astra del director James Gray ha sido catalogada en suelo italiano como un “fascinante” thriller espacial que va más allá de la “búsqueda de la verdad”, sino que nos ofrece una aventura espacial digna de relato de Stanley Kubrick.

Pero sin dudas, el momento más aclamado llegó a Venecia  2019 precedido de 8 minutos de aplausos que equivalen a un auténtico K.O. de respeto a un género bastante maltratado.

Cuando muchos supimos que Todd Phillips (The Hangover) sería el encargado de tomar y guiar los destinos de una obra hecha para Martin Scorsese la sensación de temor y sobre todo desesperanza de ver como en esta guerra mediática de compañías de tiras cómicas sería aparentemente pérdida de nuevo por la alianza Warner/DC era insostenible.

Joaquín Phoenix siendo el elegido para encarnar a Arthur Fleck aka Joker logró una de sus actuaciones más estruendosas, mismas que fueron el blasón principal para que el filme inspirado el villano central de la serie de historietas Batman logrará de forma inusitada alzarse con el prestigioso “León de Oro” como el mejor filme de la 76° Mostra de Venecia 2019.

Hecho que para Todd Phillips no seria más que confirmar su corazonada, recordando que previo al inicio del festival, fueron sus impulsos los que hicieron que Warner Bros optará por poner el filme “en competencia” en lugar de la sección de exhibición que hubiera sido mucho más mesurada para no salir “golpeados” en caso de que la cinta resultará en un fiasco como muchos esperaban.

Quiero agradecer a Warner Bros y DC por salir de su zona de confort, tomar un riesgo tan audaz conmigo y esta película“.

Fue así que una película que lo queramos o no, es de un género muy pero muy ajeno al cine que opta por competir en los festivales europeos, se ganó el corazón del jurado y evocando las grandes cintas de Martín Scorsese deja a todo el público boquiabierto con el hype que está a nada de desatar el príncipe del crimen como en sus buenos tiempos de pelea en Gotham City.

Ganadores Festival Internacional de Cine de Venecia 2019 .

  • León de Oro: Joker, de Todd Philips.
  • Gran Premio del Jurado: El oficial y el espía, de Roman Polanski.
  • León de Plata a la mejor dirección: Roy Andersson, por About Endlessness.
  • Copa Volpi a la mejor actriz: Ariane Ascaride, por Gloria Mundi.
  • Copa Volpi al mejor actor: Luca Marinelli, por Martin Eden.
  • Mejor guion: Yonfan, por No. 7 Cherry Lane.
  • Premio Marcello Mastroianni al mejor intérprete emergente: Toby Wallace, por Babyteeth.
  • Mejor película de la sección Horizontes: Atlantis, de Valentyn Vasyanovych.
  • Premio Ópera Prima: You Will Die At 20, de Amjad Abu Alala.

Deja un comentario