¡Ay mi México tan bonito y tan plural!

“Overboard” 2018
Eugenio Derbez, Anna Faris, Eva Longoria, John Hannah, Josh Segarra, Mariana Treviño.

  • Dirección: Rob Greenberg.
  • Guión: Leslie Dixon.
  • Música: Lyle Workman.
  • Duración: 110 minutos.
  • Estudio: Pantelion Films/MGM

En México, cuando se vive en la cima estamos en un espacio arropado y que apapacha. Aunque el mismo México puede ser una sociedad muy cruel, sobre todo cuando alguno de sus iconos llega a probar el duro sabor del fracaso. Esta misma sociedad se ciega por eventos y/o declaraciones, que van desde apoyos a un político, críticas a minorías, en fin.. México siempre es protagonista y juez cuando un conacional va a representar la nacionalidad en tierras extranjeras.

En esta ocasión, Eugenio Derbez (No se aceptan devoluciones 2013) se plantó en suelo norteamericano intentando repetir éxito con la fórmula del remake.

Leonardo (E. Derbez) es un joven adinerado y bastante irresponsable, siempre anteponiendo su placer personal por el del beneficio de alguien más, en pocas palabras es un “Playboy” que es miembro de una de las familias más acaudaladas de México; en tanto que Kate (A. Faris) es una madre soltera de clase media que es contratada para limpiar el yate de Leonardo.

Leonardo haciendo gala de su bravucuneria despide a la pobre Kate y además no le paga nada por sus servicios; con lo cual la situación de Kate y con sus deberes ante sus hijas es por demás desesperante.

Sin embargo durante esa misma noche, el joven “Dandy” sufre un accidente y cae al mar, despertando con amnesia en un hospital de un  pequeño pueblo de Oregón; al enterarse de esta situación e influenciada por su amiga Theresa (Eva Longoria) Kate se aparece en el hospital fingiendo que es la esposa de Leonardo y lo pone a trabajar, cosa que Leonardo nunca había hecho en su vida, sin embargo, poco a poco Leonardo se va ganando el cariño de su nuevo entorno.

Llega el momento de desmenuzar el largometraje de Rob Greenberg que siempre debemos de tomar en cuenta que Overboard en su versión original de finales de los años 80’s con Goldie Hawn y Kurt Russell en los protagónicos, es una película que sí bien no fue esencial de la década o marcara a la generación, si es una comedia adorada por el público anglosajón, sobre todo por la química de los protagonistas que lamentablemente no logramos encontrar en ningún momento de los 110 minutos de letargo.

La actuación de Eugenio Derbez resulta bastante pobre como en la mayoría de sus trabajos, es realmente sensible esta observación ya que en teoría los papeles de comedia son los en los que mejor labor ha realizado a lo largo de su carrera, sin embargo en esta ocasión el que llevara sus mismos sosos recursos de novelas latinas a la gran pantalla resultan ser una gran decepción para todo el público.

Anna Faris es sin duda el gran aliciente de un remake que era totalmente inecesario ser resucitado; si bien llamaba la atención el que en esta nueva y triste versión de decidió intercambiar los roles de protagonistas no deja de ser una comedia que en verdad no hace reír; abusando de una forma casi grotesca de todo el elenco latino que ingreso Derbez en su papel de productor, haciendo que se caigan en clichés racistas dignos de la televisora en donde desarrolló su potencial histriónico.

Overboard es una comedia que no hace reír, (Además de sufrir con toda la flota de cine mexicano que la “hacen” de extras o personajes secundarios) abusando de estereotipos de novela latina que logran hacer un poco más tolerables los 101 minutos que debemos aguantar para poder ver los créditos; la nula química entre Derbez y Faris es evidente, dejando mejor parada a la veterana en comedias americanas y deseando con todas nuestras fuerzas que las únicas apariciones de Derbez en este tipo de cine sean otorgando voz a algún personaje animado, área en la cual ha demostrado toda su capacidad.

Así mismo es importante destacar que en territorio mexicano se señaló muchísimo a toda la prensa especializada que no “Apoyar” los proyectos nacionales es ir “En contra del país” y “Denigrar” lo hecho por compatriotas; a lo cual yo les hago memoria al apoyar *Actuaciones dignas* que siempre daban de que hablar en el cine anglosajón como Katy Jurado o Adriana Barraza; es indispensable tener calidad en el cine, sea cual sea su origen; y para muestra está “Sueño en otro idioma” que sin tanto ruido y marketing inclusive electoral deja en clara desventaja la fórmula de Derbez de recurrir esta vez a revivir películas que jamás deberían volver a ver la luz.

 

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