Gaspar Noé decide dar un giro de 360 en su filmografía sensibilizando en LOVE 3-D, su historia para hablar sobre el amor y en apariencia, ser mas benévolo con sus personajes a quienes acostumbra a maltratar hostilmente.

Antes que nada, debo decirles que es imperativo ver esta cinta en 3-D.

El director de origen argentino pero actualmente radicado en Francia, Gaspar Noé, se ha caracterizado por el impacto visual que busca en sus películas; destrozó las entrañas con Irreversible, sorprendió con la vertiginosa Enter the void (una película narrada en primera persona y filmada en su totalidad a través de la cámara subjetiva) y ahora para no desentonar, buscó la manera de aumentar el impacto en su audiencia que parece ya haber perdido la capacidad de asombro.

Dicha provocación la encontró en la incitación más vieja del cine y en una de las mas sofisticadas tecnologías actuales: el sexo y el 3-D. Sólo que esta vez, Gaspar Noé decide dar un giro de 360 en su filmografía sensibilizando su historia para hablar sobre el amor y en apariencia, ser mas benévolo con sus personajes a quienes acostumbra a maltratar hostilmente.

Desde las primeras secuencias del LOVE, Gaspar Noé saca provecho al uso del 3-D con inusuales tomas en espacios muy reducidos como las habitaciones de pequeños departamentos para dotarlas de profundidad de campo, truco que como espectador hace que “pasees” con el protagonista entre una habitación a otra en una conversación telefónica secreta, o “habites” los pequeños edenes pasionales de los protagonistas. También su sobresaliente diseño de producción juega mucho visualmente en el filme haciendo del 3-D una ventana para admirar cada detalle con el que están dotadas las habitaciones y los paisajes transitorios de la película; desde cuartos que invitan a la trivia cinematográfica, conversaciones que parecen llevarse a cabo en una pintura colgada en la pared, hasta antros oscuros de lujuria y placer.

El elemento más destacado de la película es, sin duda, el soundtrack, canciones perfectamente seleccionadas para musicalizar secuencias, de tal manera que parecen compuestas a manera de score. Desde Aldo Ciccolini sonando en los momentos introspectivos de Murphy, pasando por John Frusciante ambientando un trío sexual hasta un inusual uso al tema principal de Assault on Precint 13 de John Carpenter. En este rubro musical, la película no tiene desperdicio.

Por lo descrito arriba, se ve maravillosa la película ¿no? pues lo es… los primeros cuarenta minutos. El problema es que LOVE dura mas de dos horas. La historia resulta tan simple (en el mal sentido, ni siquiera en un sentido interesante) que la entiendes antes de la primer hora, te queda claro que el “amor” que sugiere Noé es un vacío interminable de autodestrucción en el que se sumergen los personajes, ironizando tanto el título como el sentimiento mismo.

En el ya lejano año de 1998, Gaspar Noé era un cineasta novel sobresaliente, su manera de armar y contar dramas era comparable a la de cualquier director de amplia trayectoria, el dominio escénico que tenía lo era todo y en su ópera prima Seul Contre Tous (Solo contra todos) no necesitó mas que un soberbio actor para generar el que sigue siendo el mayor impacto de toda su filmografía, al menos para este servidor. Hoy día, el llamado “provocador” no es capaz de sostener una película entera sin valerse de sus tradicionales trucos escandalosos.

Desde Irreversible (a la que le ayuda mucho su cronología a la inversa) Noé encontró en una violación filmada en una toma fija de 9 minutos (aproximadamente) el reconocimiento y escándalo que probablemente había estado buscando desde el inicio, y a a partir de ahí, los fetichistas del escándalo y la provocación lo han hecho su Mesías cinematográfico. ¿Qué hay de malo en buscar provocar a la audiencia a través de una película? NADA, ¡el cine como arte también se trata de eso!, pero siempre corres el peligro de que eso se vuelva tu único sello personal. En el caso de Gaspar Noé no sólo eso ocurrió, si no que también ahora esconde sus carencias cinematográficas y narrativas detrás de eso.

Mucho nos hemos quejado de las películas de acción y actualmente de súper héroes de ser vacías, superficiales y carentes de esencia, las cuales cubren sus defectos con secuencias de explosiones desproporcionadas que resultan inverosímiles para el espectador; pues bueno, LOVE tiene algo de eso. La sobrecarga visual en la película es absurda, como regalar un chocolate en una caja con miles de moños, confetti y serpentinas: se ve muy bonito, parece un enorme regalo pero al final no sirve para nada. Aquí no hay explosiones pero si cuartos exageradamente adornados, la tercera dimensión que aporta bastante al campo visual del espectador, estupenda música abundante en cada secuencia, juego de colores visualmente muy atractivos al ojo y sexo, mucho sexo.

El sexo es un recurso muy poderoso en el cine, pero también uno muy peligroso pues, puede dotar a tu película de vínculos muy poderosos entre los personajes o volverse una vulgar y vacía soft porn del canal Golden Choice a la media noche (me han contado), todo depende de la capacidad del director. Gaspar Noé sí crea dichos vínculos en la relación de los protagonistas, e incluso entre el trío en discordia que te hacen comprender la desesperación sentimental de Murphy, pero luego el mismo Noé se encarga de romper esos vínculos con más sexo y luego los vuelve a pegar con sexo para luego romperlos con, no se imaginan que…si, SEXO.

Si una película tiene pocos diálogos, se comprendería el uso abundante del sexo para transmitir la carga potencial de ideas que contiene una película, pero LOVE  tiene diálogos, muchos diálogos que no dicen NADA y todo busca transmitirlo a través de lo carnal que pierde todo sentido a la mitad de la película.

Y no me mal interpreten, no me asusta el sexo explícito en una película ni pertenezco al club de doñas persignadas defensoras de la moral, sólo que el sexo sin sentido en un filme me parece un desperdicio de poder, un truco barato para llamar al espectador y una carencia tremenda de narrativa (hasta la historia del plomero en una porno tiene mas sentido).

¡Y eso no es lo peor! Toda la trama y hasta su resolución están en la primer hora de la película, ¿y la otra hora quince minutos? se trata de Gaspar Noé, hablando de Gaspar Noé, que digo hablando, ELOGIANDO a Gaspar Noé. La película se vuelve un chiste y sobre todo una gran burla para sus mismos fanáticos, pues el director argentino comienza a justificar su película en diálogos intrascendentes para la trama, auto referencia su filmografía y se avienta el detallazo de sublimarse como un gran director de cine dentro de su propia película. Es tanta la soberbia que, en un plano fijo y en el majestuoso 3-D, Gaspar Noé muestra una secuencia en la que un pene es masturbado hasta que eyacula a la cámara, ¿la razón? ninguna, sólo es la infalible y gastada provocación de Noé quien muestra gran presunción sugiriendo tal admiración por parte de sus fans que puede eyacular en sus caras y aún así le aplaudirán. Si, LOVE es una profunda historia de amor, pero de el amor que Gaspar Noé se tiene a si mismo.

love

Irónicamente, la escena final de LOVE en la bañera tiene toda la emotividad que nunca alcanzó la película en dos largas y tediosas horas. La película es una muestra más de que Gaspar Noé es un gran cineasta reducido al mas vil provocador y parece estar a gusto con ello.

Al final LOVE es como un dildo: inerte, falta de vida y emotividad, pero seguro complacerá a mas de uno.

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